No por anunciado ha sido menos espectacular. Bad Gyal ha cogido el relevo de otras cantantes catalanas como Rosalía, Silvia Pérez Cruz o Rigoberta Bandini, que han pasado por el escenario de los premios Goya para musicar la ceremonia del cine español.
Y, como no podía ser de otra manera, la cantante de Chulo ha dado la nota y ha sorprendido a todos los espectadores asistentes de la 40ª edición de los Goya al dejar el reggeaton de lado y marcarse una rumba de la mano de Arrels de Gràcia.
La catalana ha demostrado en el escenario del Auditori del Centre de Convencions Internacional de Barcelona (CCIB), que es mucho más que una voz con sintetizador y ha demostrado su talento. Fue además por sorpresa.
La presentadora Rigoberta Bandini, se arrancaba a cantar en catalán tras bromear con Oliver Laxe sobre su pelo y, tras regresar al escenario, el grrupo rumbero Arrels de Gràcia continuaban con su rumba, cuando, de repente, desde el otro lado de la platea, aparecía Bad Gyal: sin autotune, con su voz natural y bien rumbera, aunque sin dejar de bajar la cadera hasta al suelo, al más puro estilo perreo.
Todos ellos han optado por una canción del Gato Pérez muy acorde al momento y al lugar, Rumba de Barcelona.
In Memoriam
No ha sido la única sorpresa de la noche. Poco después, Belén Aguilera versionaba la canción Si te vas, del fallecido Robe Iniesta, excantante de Extremoduro. Lo hacía justo para el In memoriam, junto a Dani Fernández.
De una manera muy original, les ha dado paso Rosa María Sardà. Videos de la actiz catalana presentado galas anteriories con su gran sentido del humor ha sido la previa al homenaje de la Academia de cine a los profesionales del séptimo arte que nos dejaron este pasado año, entre ellos José Luis Cienfuegos y la actriz Verónica Echegui.
Ana Mena y La Bambola
Horas antes, Ana Mena dejaba a todos boquiabertos cambiando también de estilo. Esta vez, lo hacia con una canción italiana, Bambola.
Como hizo hace unos meses Madonna para un anuncio de Dolce & Gabanna, la andaluza ha optado por este tema de 1968, de Patty Bravo. Lo ha hecho, por eso con una versión en castellano y con el acompañamiento de La Casa Azul.
