La actriz Bruna Cusí Barcelona
Bruna Cusí: "Todo el cine catalán tiene un presupuesto ajustado y hay que decirlo"
La actriz catalana protagoniza la película basada en hechos reales, 'Balandrau, viento salvaje'
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Cuando uno sale de ver Balandrau, viento salvaje, no da crédito. Uno, cuesta imaginar que una tragedia así pasara en tierras catalanas y, dos, la gran producción de esta cinta rodada en catalán.
Al hablar con una de sus protagonistas, Bruna Cusí, uno descubre otra cosa: tras esta cinta tan bien hecha, hay un “presupuesto ajustado”. “Como todo el cine catalán”, asegura sin ningún miedo ni vergüenza, “porque hay que decirlo”, insiste.
Eso no quita que esta cinta, dirigida por Fernando Trullols y protagonizada por Álvaro Cervantes y la misma Cusí, sea una gran película. Un film que retrata los hechos que sucedieron en el Balandrau.
No muchos lo recuerdan, pero a finales del año 2000, un grupo de excursionistas aficionados subía a este pico del Pirineo catalán y quedó atrapado, después de que el torb, un viento muy violento, les sorprendiera.
Cataluña aún recuerda esos hechos. Un suceso que incluso impulsó los cambios en los protocolos de rescate de montaña. Una tragedia que tiene ya un libro, un documental y un largometraje de ficción, Balandrau, viento salvaje.
Crónica Global habla con su protagonista femenina, Bruna Cusí, sobre cómo ha sido meterse en la piel de Mónica, una de las excursionistas, y cómo fue la premiere del filme en uno de los lugares de los hechos y del rodaje, Camprodón.
La actriz Bruna Cusí Barcelona
- ¿Cómo fue la premiere en Camprodon?
- Fue muy emotiva porque estaban muchísimos bomberos que participaron en los hechos, bomberos voluntarios, familiares. Fernando Trullols les hizo un discurso precioso. Hicimos un minuto de silencio antes de que empezara la película, dejamos unas flores… o sea, antes de que empezara la película estábamos todos muy emocionados.
- Y al terminar, el hecho de que también estuviese allí Josep Maria [Vilà, superviviente], Bernat, que es el hijo del Cisco, también lo hizo muy emotivo. Los aplausos duraron muchísimo.
- Fue un momento de catarsis colectiva y muy sanador que, por otra parte, para mí es el objetivo que ha de tener la ficción. El poder de la ficción y de narrar nuestras historias es poder curarlas de alguna manera y poder ayudarnos a entendernos.
- ¿Usted conocía la historia?
- A mí me enganchó de adolescente y tengo el recuerdo de que algo pasó en los Pirineos. Cuando me llamaron para hacer la película y vi el documental y empecé a decirle a las personas de mi entorno, todo el mundo me decía “¡Ostras, sí!”.
- Fueron hechos muy impactantes y todo el mundo se acordaba, así que empecé a profundizar en la historia y los hechos.
La actriz Bruna Cusí Barcelona
- ¿Le dio vértigo el hecho de interpretar hechos y personas reales?
- Siempre da respeto cuando los personajes han existido y además ya no están. Pero es una suma de respeto y, a veces, un regalo. Un regalo, porque normalmente los actores, cuando nos toca un personaje de ficción, todo lo que son los antecedentes y el background del personaje nos lo tenemos que inventar y crear con el director, es solo fruto de nuestra imaginación. En este caso es una mezcla.
- Cuando son hechos reales, el documento vive, el documento existe y lo que hay que hacer es ir allá y trabajarlo con rigurosidad y cuidado. De todos modos, hay un momento en el que también tienes que poder separarte de lo que pasó o pensar que fue verdad y hacer la tuya de alguna manera.
- El problema en estos casos es el riesgo de caer en el sensacionalismo, algo que no sucede en 'Balandrau', no hay regodeo en el dolor de las víctimas.
- No, porque nunca había la intención del regodeo. Al revés, Fernando llevaba ya tres años implicado en el proyecto, conociendo a todos los protagonistas de los hechos, desde los bomberos hasta los familiares, hasta el mismo Josep Maria, que fue el único superviviente.
- Su manera de trabajar, desde el primer día, era ver cómo tomar esta historia desde el máximo respeto y rigor, para que la película no sea un drama en sí, sino que pueda ser un homenaje a todas las personas que lo vivieron y un canto a la vida. Él eso nos lo transmitió desde el primer día y es lo que se vivió en el rodaje.
Entrevista a Bruna Cusí Barcelona
- Para los que no han visto la película, parece raro que sea un canto a la vida. ¿Cómo es?
- Eso se ve en la cinta, pero sobre todo lo explica muy bien Josep Maria: vivir situaciones límite como la que vivió le hizo aprender a vivir y tenía en el recuerdo personas que sabían vivir. Mónica, su pareja, por ejemplo, era una chica absolutamente vital, alegre, conectada con la naturaleza, estaba implicada en su pueblo, en sus fiestas, tradiciones y casales. En definitiva, era alguien que amaba la propia vida, y todos los personajes que aparecen en esta película la quieren.
- Entonces, cuando se habla de hechos trágicos, no dejas de darte cuenta de que la vida es muy frágil. De hecho, hay un personaje que, cuando le preguntan “¿Cómo lo haces?”, responde: “Haciéndolo, sintiéndolo”, y empiezan a subir la montaña para contemplar el mundo desde allí. Eso es lo que desprende la película: aprendamos a ver que la vida es frágil y lo único que nos queda es estar aquí y ya.
- De ahí que imagino que el rodaje fue duro. Además, estaban las escenas de acción. ¿Cómo fue?
- Fue mucho más fácil de lo que parece. Había toda la parte de respeto y de trabajo de interpretación para entender los antecedentes de los personajes y sus vínculos. Después había toda una parte muy técnica que fue, primero, aprender esquí de montaña, con piel de foca y con los esquís del 2000, mucho más frágiles e irregulares. Y luego está toda la escena del torb, que la rodamos una parte en montaña y toda la otra en plató.
- Ahí tuvimos una sesión, que nos ayudó mucho, con un médico especialista en hipotermia y congelación que nos enseñó todas las fases por las que pasaron los personajes, no solo físicas, sino también mentales.
- Yo creo que es de los rodajes más físicos en los que he podido trabajar más con el cuerpo de mi carrera, la verdad.
Bruna Cusí en la película 'Balandrau, viento salvaje' FILMAX
- Y usted, que es de las que se implica… En ‘Frontera’ llegó a aprender ‘pallarés’. Lo suyo es pasión.
- Hombre, es lo que me apasiona de mi trabajo: todas las experiencias y los aprendizajes que puedes tener antes de ponerte a rodar. En el caso de Frontera, aprender el dialecto pallarés; en el caso de esta película, el trabajo con el cuerpo. Yo hice una sesión con una amiga mía de La Veronal, Ariana Montfort, para trabajar el cuerpo, el estrés, cómo se veía desde afuera… Me lo tomo con mucha profundidad, porque me apasiona.
- Me gusta poder salir de un rodaje y decir: en este he aprendido esto, en este he aprendido lo otro.
- Tal vez por eso acaba premiada. La última prueba: su Gaudí por ‘Frontera’.
- No lo esperaba. Tenía muy presente que era un año complicado, como todos, porque el nivel de talento interpretativo, sobre todo femenino, que tenemos en este país en interpretaciones es muy alto.
- Yo había visto el trabajo de mis compañeras y me parecía que eran mucho mejores que yo. Además, fue curioso porque nadie quería acompañarme, ni mis padres ni mi familia. Era la quinta nominación ya, y de repente, cuando me lo dieron, fue muy sorprendente.
- Lo que sí sabía que pasaría si ganaba es el abrazo que nos dimos entre las cuatro, pero fue tan emocionante recibir este momento de compañerismo antes de ir a recoger un premio, que en realidad es de todas. Fue precioso.
La actriz Bruna Cusí Barcelona
- ‘Frontera’ y ‘Balandrau’ comparten una cosa: son historias que pasan lejos de las grandes ciudades. ¿Considera importante contar estas historias más locales y cercanas a la tierra?
- Para mí el cine debe tener localismo, porque todas las películas locales son universales. Balandrau hará sentir esta cosa cercana de que ha pasado aquí y no a unos escaladores profesionales, sino a unos excursionistas aficionados que podríamos haber sido nosotros. Pero también estoy segura de que si la ven en la otra punta del mundo, conectarán igual.
- ‘Balandrau’, además, tiene algo excepcional. Tiene escenas de acción, es en catalán y tiene un gran presupuesto.
- Mucho presupuesto, no. Es una producción grande, pero ya te digo yo que es una producción que, sobre todo, se ha hecho gracias al empuje y la motivación de los productores y de todo el equipo.
La actriz Bruna Cusí Barcelona
- En cualquier caso, es una peli en catalán y de un presupuesto…
- Ajustado, con un presupuesto ajustado. Todo el cine catalán tiene presupuestos muy ajustados y está bien decirlo. Incluso una película como esta, ambiciosa, tiene un presupuesto ajustado.
- En cualquier caso, es una película en catalán que cuenta una historia local, de gran ambición y con una gran producción, sin miedo a llegar al gran público. ¿Hace falta este tipo de films en el cine catalán?
- Yo creo que todas las películas son necesarias. Sobre todo, aquellas que, tengan una ambición comercial o menos, salgan de la necesidad de contar una historia que conecte con el alma de las personas.
- No creo en las películas producto, sino en las películas personales que nacen de esta necesidad. A partir de allí, cada uno decide si uno la hace más intimista o grandilocuente. Deben existir todas, para que el cine sea diverso, rico e interesante.