Menú Buscar
Sequía en el embalse de Aguilar de Campoo, Palencia

El problema de la sequía no se resolverá ni con lluvias abundantes

León, la cuenca del Duero y Valladolid son las zonas más afectadas por tres años seguidos de precipitaciones por debajo de la media

8 min

El temporal de viento y lluvia que ha barrido la Península esta semana ha ayudado a mitigar la situación de sequía que se vive en el país, pero la falta de recursos hídricos persistirá. “El grado del problema es tan elevado que necesitaríamos muchos frentes de este tipo para resolverlo”, indica a Crónica Global el director de operaciones, eficiencia operativa y calidad del agua de Suez en España, Rubén Ruiz.

La gestora de grupos como Asturagua (Astúrias), Aquarbe (Cantabria, País Vasco, Navarra y La Rioja), Viaqua (Galicia), Aquara (Aragón), Agbar (Cataluña) e Hidraqua (Comunidad Valenciana) advierte de que la situación actual es consecuencia de tres años seguidos de lluvias por debajo de la media. Una tendencia que persistirá en otoño.

Otoño sin precipitaciones

Río Duero a su paso por Toro / EP

Río Duero a su paso por Toro / EP

A dos semanas de que termine la estación, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha avanzado que la de este año será la tercera más seca desde que se tienen registros. Noviembre tampoco transcenderá por su nivel de precipitaciones. El organismo público indica que la lluvia que registrada en el país alcanzó los 44mm, el 55% por debajo de la media desde 1981, que llega a los 88mm.

Las lluvias fueron superiores a los valores normales en una franja que abarca Asturias, Cantabria, País Vasco, noroeste de Navarra, gran parte de Andalucía, zonas del litoral de la provincia de Girona y la mitad oriental de Mallorca, según el reporte de la Aemet.

Zonas geográficas

Tampoco han sido suficientes para revertir la preocupación por los recursos hídricos disponibles en zonas que habitualmente no sufren sequías en España. Como León, la cuenca del Duero y Valladolid. El directivo de Suez advierte de que también existe preocupación en la Región de Murcia y que hasta hace pocos días las alarmas estaban encendidas en Galicia.

Situación que contrasta con la de Cataluña, por ejemplo. Una zona en la que se han vivido episodios de sequías muy importantes como el de 2008 pero que gracias a las inversiones que se movilizaron en ese momento la situación actual de los embalses no es tan grave. Las dos desalinizadoras de su red de agua en alta están al 70%, tal y como avanzó este medio, y aún hay margen para mejorar si persiste la falta de lluvia o nieve a lo largo de los próximos meses.

Replantear el consumo

“Si se quiere gestionar cuando se está en sequía, llegas tarde”, indica Ruiz. Apunta que el cambio climático lleva a un “aumento de las sequías, que sean de mayor intensidad, más largas y repartidas en zonas en las que hasta ahora no se ha padecido escasez de agua”, además de desencadenar inundaciones que acrecientan la problemática actual. Por lo que el sistema se debe preparar para estas situaciones.

Pide un análisis para limitar el consumo del agua. El primer sector que se debería evaluar es el agrícola, declara el directivo. “Necesita una reconversión global, aporta el 3% del PIB y consume el 75% del agua a nivel nacional”. Unas cifras que se hacen insostenibles en el medio plazo. Más, si se analizan por zonas.

De nuevo, son las comunidades con mayor escasez de recursos como Almería o Murcia las que usan sistemas más eficientes. “En otros lugares usan los mismos sistemas de riego que los romanos”, señala el ejecutivo.

Menos consumo doméstico

En el plano doméstico se ha avanzado mucho en los últimos años. Además de un uso más consciente de la población fruto de campañas que se han repetido durante años, la tecnología ha ayudado. Las lavadoras y lavavajillas actuales son extremadamente eficientes. En algunos casos se llega a gastar menos agua que si se lavan los platos a mano.

También se trabaja desde el punto de vista empresarial. Las gestoras de agua, como las del grupo Suez, explican que se ha avanzado en la detección de fugas con una sectorización de los municipios para poder controlar más el sistema. Además, ante episodios como el actual se aplican protocolos como el de reducir la presión por la noche para evitar la pérdida del recurso.

Inversión

Vista de las Rozas de Valdearroyo, un municipio cántabro junto al pantano del Ebro, el pasado mes de octubre / EFE

Vista de las Rozas de Valdearroyo, un municipio cántabro junto al pantano del Ebro, el pasado mes de octubre / EFE

Para Ruiz, el problema de la sequía en España persistirá hasta que se aborde desde el plano de la inversión. Tanto a nivel urbano como en macroinfraestructuras. En el primer caso, denuncia que la renovación de las redes de agua potable llega al 0,9% anual, cifra que implica que la vida útil de las tuberías llegue a los 140 años. “Y no están pensadas para eso”.

Esta mejora para ser más eficientes en los pueblos y ciudades del país debería ser paralela al avance tecnológico final: cerrar el ciclo del agua. Es decir, llevar al máximo la reutilización del recurso. Ahora, tras el uso particular o industrial el recurso acaba en una depuradora donde se trata para que se pueda verter de nuevo en el medio sin contaminarlo.

Cerrar el ciclo del agua

Pero cerrar el ciclo implicaría incrementar este tratamiento para poder llevar el agua a una planta potabilizadora y utilizarla de nuevo. “Tecnológicamente hoy es posible y económicamente no es descabellado”, asegura el directivo de Suez.

Afirma que “no tener agua es muy caro”, ya que implica recortes de suministros, efectos en la industria y podría generar problemas de salinidad de los acuíferos o de la calidad del agua suministrada, hechos que agravarían la problemática y demandarían mayores inversiones.

Recortes del suministro

En los tres primeros meses del nuevo año no se esperan problemas de abastecimiento en ninguna zona del país. Si las precipitaciones en invierno son de nuevo escasas, se prevé una primavera complicada en la que no se descarta que en algunas zonas se apliquen más medidas para limitar el consumo.

Como evitar el riego de jardines, el llenado de piscinas o no baldear las calles en los municipios y bajar la intensidad del uso en las zonas agrícolas. Directrices que en algunas zonas de España ya se han empezado a aplicar. La sequía se gestiona a medio plazo.