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La Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) se trasladó a la Zona Franca.

Segundo fiasco de la hacienda catalana con su cafetería

La Generalitat invita a tres empresas a licitar por el servicio de comedor de la nueva sede de la Agencia Tributaria de Cataluña, y ninguna presenta ofertas. Un concurso anterior quedó igualmente desierto

Carles Bellsolà
3 min

La hacienda propia catalana sigue sin tener quien le quiera hacer los bocatas. Ni siquiera, invitando personalmente. La Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) ha declarado desierta la licitación para el servicio de "cafetería y comedor en modalidad de cátering" de la nueva sede de la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), que está previsto que abra sus puertas en breve en la Zona Franca de Barcelona, adonde debe trasladarse desde su céntrica ubicación actual, en la calle Fontanella de la capital catalana.

La licitación se ha declarado desierta después de que las tres empresas invitadas a participar, Aliment Art, Serunion y Eurest, declinaran presentar oferta alguna. Se da el caso de que la Generalitat invitó a estas tres sociedades en un procedimiento negociado sin publicidad, después de que un concurso abierto previo se declarara también desierto.

El primer concurso, también fallido

A ese primer concurso se presentó un único candidato. Que ni siquiera respondió a los requerimientos de la administración autonómica para que solucionara las "carencias" que se encontraron en su propuesta.

El segundo fiasco para la cafetería de la nueva sede llega a pocas semanas de su apertura, prevista para el mes de abril, y junto a las denuncias de los trabajadores de otros defectos en el nuevo edificio. La Generalitat mantiene su intención de que la nueva sede tenga servicio de cafetería. "Lo volveremos a intentar", señala a este medio un portavoz de la Consejería de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda, de la que depende la ATC.

No hay fechas

El departamento no da plazos, por lo que no es descartable que la nueva sede se inaugure aun sin cafetería. Desde Economía señalan, no obstante, que en la zona "hay mucha oferta de servicios", aunque reconocen que "evidentemente, no como en Plaza Cataluña"

La reticencia de las empresas del sector a licitar por la cafetería de la ATC podría explicarse por las incertidumbres sobre el éxito del negocio. En su primera licitación, la propia Generalitat admitió que "dado que la ATC no ha dispuesto nunca de este tipo de servicio y del cambio de ubicación de las oficinas, se hace muy difícil prever la demanda". También apuntó que en la sede del organismo trabajan "aproximadamente 350 personas".

Esta primera licitación se planteó "sin coste directo" para la Generalitat. Es decir, sin pago al contratista, que debía obtener su beneficio exclusivamente de las ventas en la cafetería. El departamento no ha podido detallar si variará o no este detalle en próximas licitaciones.