La Llotja de Barcelona durante la celebración de la Cumbre Mundial sobre el Futuro del Turismo / EFE

La Llotja de Barcelona durante la celebración de la Cumbre Mundial sobre el Futuro del Turismo / EFE

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De las rutas del vino a los viajes espaciales: Barcelona explora el futuro del turismo

Las vacaciones rurales, los desplazamientos en el espacio y los eventos profesionales, creativos y culturales cobran protagonismo en la cumbre mundial sobre la reactivación turística

28 octubre, 2021 00:00

La primera edición del Future of Tourism World Summit se cerró ayer tras dos días de reflexión sobre las tendencias hacia las que se encamina el turismo. El encuentro ha servido para reunir al sector tras casi dos años de ausencia de eventos profesionales internacionales, con una presencia destacada de ministros, autoridades, directivos, empresarios y expertos de varios continentes, con representación presencial de países como Grecia, Georgia, Rusia, Panamá, Argentina, Estados Unidos, Egipto, Argelia, Jordania o el Congo, e intervenciones virtuales desde Laos, Vietnam o Nepal.

El mero hecho de agrupar a tantas nacionalidades distintas en la emblemática Llotja de Mar --un escaparate idóneo para proyectar lo que Barcelona puede ofrecer al turismo a nivel cultural, histórico y arquitectónico-- supone una constatación del interés que hay por recuperar este tipo de eventos. Sin embargo, también es cierto que a lo largo del foro se ha hablado mucho sobre los viajes de negocios y su recuperación más lenta que las vacaciones de ocio y sobre el impacto que tendrá el teletrabajo los desplazamientos laborales. ¿Menos frecuentes pero más largos? Una incógnita todavía por resolver.

Una recuperación verde

En lo que parece estar de acuerdo el sector es que la recuperación llegará en los próximos meses, mucho antes de lo que se esperaba teniendo en cuenta el fuerte impacto del Covid a la movilidad internacional. Y que este regreso vendrá acompañado, según las expectativas expresadas en el cónclave, de una aceleración que se observa actualmente, ya iniciada hace unos años pero interrumpida por la crisis sanitaria.

En esta recuperación, el foco se ha colocado claramente sobre la sostenibilidad: el reto que tiene el turismo para lograr que su actividad económica sea rentable pero con un mínimo impacto sobre el medioambiente. Pero también para aprovechar la inversión en proyectos climáticos para estimular al mismo tiempo la economía.

La tradición del vino

En el congreso se ha abordado el futuro de los viajes, con un gran protagonismo de actividades como el enoturismo y el turismo rural, que permiten no solo dinamizar las economías locales, sino captar visitantes menos estacionales que los que vienen en busca de sol y playa, y con una menor huella ambiental. Algo que puede servir además para revalorizar el vino español en el mercado internacional, uno de los retos pendientes de la agricultura del país.

El potencial turístico de Cataluña y España pasa por tanto por saber comunicar la oferta de destinos que encarnan tradiciones culturales como la producción de vino. Pero también nuevas tendencias como el turismo creativo y cultural, con festivales de moda, arquitectura o diseño que podrían atraer a públicos especializados.

El futuro de los viajes espaciales

Estas nuevas tendencias también pasan por los viajes espaciales: Kemel Kharbachi, fundador de Eos-X Spaceship ha explicado los planes de su compañía para elevar a los turistas en globos estratosféricos a 40 kilómetros --cuatro veces la altitud a la que vuelan los aviones comerciales--. Las operaciones se llevarán a cabo en Dubái, Emiratos Árabes, un mercado donde firmas como Virgin Galactic ya ofrecen experiencias de este tipo; pero también en Sevilla, lugar idóneo por su geografía, clima y atractivo turístico.

En la segunda jornada del evento se han solventado parte de los problemas técnicos y organizativos que marcaron el día de apertura, aunque los retrasos se han perpetuado y hacia al final del foro han llegado a superar los 50 minutos. El propio Zurab Pololikashvilli, secretario general de la Organización Mundial del Turismo, ha admitido que “no era fácil” armar un congreso de estas características en plena pandemia, pero se ha dado por satisfecho por haber reunido a expertos de alto nivel en el sector. La prueba del éxito es que tanto la OMT, como la Generalitat, las empresas e instituciones del sector e incluso el Ayuntamiento de Barcelona --crítico con el modelo turístico masivo-- han expresado interés por volver a debatir sobre los retos del turismo en una posible segunda edición de la cumbre que ha levantado mucha anticipación.