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Cristóbal Montoro, titular de Hacienda, en una imagen de archivo / EUROPA PRESS

Los ayuntamientos con superávit podrán gastar más

El Gobierno pactará con la oposición flexibilizar la regla del gasto en el marco de la negociación de los Presupestos

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El Gobierno negociará con los partidos de la oposición una flexibilización de la regla de gasto, aunque siempre a expensas de las decisiones que se adopten en el marco comunitario europeo, según ha comentado el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Esta regla es uno de los instrumentos recogidos en la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, además del límite de déficit, de deuda y del llamado techo de gasto.

Condición del PSOE

La modulación de la regla de gasto era una de las reivindicaciones del PSOE para negociar con el Gobierno la aprobación de ciertas medidas, finalmente pactadas durante la semana pasada, como el techo de gasto previo a la aprobación del proyecto de Presupuestos.

Los socialistas consideran que la aplicación en España de esta regla es mucho más rígida e inflexible que la de otros países europeos, y que el punto de referencia del primer año de recortes acaba condicionando las cuentas de los años venideros, consolidando los ajustes de gasto en las cuentas que cada año debe aprobar la Administración.

Montoro, atento al rigor

Hacienda rechazaba rotundamente atender esta posibilidad, al menos de una forma unilateral sin previo acuerdo con las autoridades europeas, por ser especialmente dañina, argumentaba el ministerio desde el punto de vista de la credibilidad exterior del país. Ello además podría acarrear problemas de financiación y mayores exigencias de ajuste desde Bruselas.

Sin embargo, la Comisión Europea está siendo más flexible sobre las normas la austeridad.

El caso de los consistorios

Conforme se acercaba el final del ejercicio presupuestario, las exigencias de las administraciones locales por una mayor flexibilidad de la regla de gasto se hacían más evidentes, argumentando que los ayuntamientos habían sido los grandes cumplidores de los objetivos de déficit, presentando unas cuentas más saneadas tras las exigencias de ajuste.

Sin embargo, a pesar de haber ajustado sus gastos y presentar, principalmente los consistorios más grandes, superávits en sus cuentas, la regla de gasto impedía poder ejecutar parte de esa recaudación positiva, conocido como remanente de Tesorería.

Durante estos días, desde Hacienda se mostraba comprensión con tales demandas pero también hacían ver la importancia de mantener las restricciones de gasto, pues ese dinero podía destinarse a la reducción de la deuda acumulada por los ayuntamientos.