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El constructor Ali Haddad es propietario del Palace Hotel Barcelona.

El Palace Hotel de Barcelona sale del agujero

El alojamiento de lujo pagará un bono a los empleados al dejar atrás su asfixia financiera

Ignasi Jorro
2 min

El lujoso Palace Hotel Barcelona levanta el vuelo. El alojamiento pagará un bono a la plantilla después de consignar resultados por encima de previsiones en los primeros meses del año. La remuneración extra llega después de años de dificultades, con una declaración de insolvencia en 2014.

"A principios de año se pidió a la dirección que compensara a la plantilla con la cifra prometida. Entonces, el equipo de Joan Valls lo negó, alegando que el año no había ido bien. Ahora que los buenos resultados están claros, han rectificado y habrá bono", explican fuentes cercanas al alojamiento.

Los buenos resultados son magnitudes como la facturación, que se calcula que se sitúa unos 200.000 euros por encima de la previsión de 11,8 millones de euros a cierre de ejercicio.

Guante de seda

La pacificación de la plantilla del Palace, antiguo hotel Ritz, tiene otra lectura. Se trata del primer éxito del nuevo director del establecimiento, que tomó posesión el pasado 30 de abril, tal y como avanzó entonces Crónica Global.

"Jaume Donjó tiene un papel ejecutivo. Quien lleva el día a día del Palace es la mujer de Ali Haddad, el propietario, mientras que Joan Valls mantiene una posición dentro del grupo", agregan las mismas fuentes.

Recuperar el brillo

La boyante situación del icónico hotel contrasta con las dificultades que ha atravesado en el pasado reciente. El Palace se declaró en concurso de acreedores en 2014. Aquel año, Haddad, que había adquirido el alojamiento en 2011, asumió la gestión directa. Inmobiliaria Sarasate, una mercantil del Grupo Husa de Joan Gaspart, cedió el testigo al empresario argelino.

Las repercusiones del incidente financiero se prolongaron varios meses. El hotel emprendió una política de sustitución de personal que ha durado hasta principios de año. Tras un duro pulso con los sindicatos, la dirección recortó el personal de cocina y los sindicatos firmaron.

Ahora, la restitución del bono debería marcar un nuevo inicio para el clásico hotel.