Menú Buscar
Miguel Arias Cañete, comisario de Acción por el Clima y Energía que ha criticado el 'acelerón' del Parlamento Eurpeo en coches eléctricos / EFE

España necesita 298.300 ‘surtidores’ de coches eléctricos para cumplir con Bruselas

Cañete asegura que los objetivos marcados por el Parlamento Europeo para acelerar la transición en la automoción “palidece con la realidad”

4 min

El comisario de Acción por el Clima y Energía, el español Miguel Arias Cañete (PP), se ha sumado a las quejas de la industria de la automoción ante los objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) que ha fijado el Parlamento Europeo. El reto que “palidece con la realidad”, tal y como ha afirmado en una intervención en el IV Foro Nissan recogida por Europa Press.

La primera justificación es numérica. Asegura que para alcanzar el ajuste del 20% en 2025 y del 40% en 2030, los coches eléctricos que estuvieran en las carreteras españolas requerirían 300.000 puntos de recarga. El país cuenta ahora con una infraestructura de 1.754 surtidores de este perfil, por lo que se deberían instalar unos 298.300 más en poco más de 11 años. Sería un gran reto que prácticamente “palidece con la realidad”, ha asegurado el exministro de Agricultura con Mariano Rajoy.

Efectos en el empleo

Arias Cañete ha defendido los límites que se habían fijado desde el Gobierno de Jean-Claude Juncker. Se trata de una rebaja más moderada: alcanzar el 15% en 2025 y en el 30% en 2030. En este caso, España debería apretar el acelerador para instalar sólo 220.000 puntos de recarga.

El comisario ha alertado de los efectos sobre el empleo “si se fuerza una transición muy rápida”. El principal impacto se lo llevaría el “sector de la fabricación de motores de combustión”. Estima que si se fuerza el impulso al coche eléctrico se dejan en el aire 12.000 puestos de trabajo en una industria de la que España es el segundo productor en los 28.

Multas a los fabricantes

También ha criticado las cuotas de producción y venta de enchufables promovidas por la Eurocámara. El 20% de las matriculaciones deberían ser de este tipo de vehículos en 2025 y se deberá llegar al 30% en 2030. Si se incumplen, los fabricantes se enfrentarían a una multa.

Cañete ha señalado la “paradoja” de estas sanciones. Indica que no se puede fomentar la producción de coches eléctricos, ya que generaría costes tecnológicos que estarían por encima de los beneficios por ahorro de combustible. Todo ello, en un segmento de mercado que aún es poco popular entre los consumidores por su precio.

Ministros de Medio Ambiente

Por ahora, los objetivos de reducción de emisiones del Parlamento Europeo no de obligado cumplimiento. Los ministros de Medio Ambiente de los Estados miembro se deben pronunciar respecto a la medida (se reunirán el próximo martes), así como el Consejo Europeo.

Según Cañete, hay tres posturas entre los 28. Los países del este, que ya son productores de vehículos eléctricos y apuestan por los objetivos de la Comisión; la de los Estados que no tienen industria de la automoción y quieren ser incluso más estrictos con las emisiones que la Eurocámara; y lo que tienen una actividad muy potente. Territorios como Alemania o España, que no se han posicionado.

Quema de carbón

También critica el impulso que se da a la reducción de las emisiones de los vehículos pero que aún se apueste, por ejemplo, por la producción eléctrica a través de centrales de carbón. El comisario pide coherencia en las medidas ambientales que toman los representantes de los 28.

Destacadas en Business