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Imagen de un parque eólico, cuya proliferación intentan frenar los bodegueros de la comarca de Terra Alta para evitar la concentración de molinos de viento / EFE

Los bodegueros de la Terra Alta van al TSJC para frenar el plan eólico de la zona

La DO y los alcaldes del territorio se lanzan contra la Generalitat para frenar tres parques que Naturgy se encargará de construir en la zona

01.08.2019 00:00 h.
4 min

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) deberá decidir si en la comarca de Terra Alta se pueden construir más parques eólicos de los que ya están activos en el territorio. Los magistrados de lo Contencioso-Administrativo han admitido a trámite la demanda presentada por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) de la zona para frenar la implantación de más molinos de viento.

Los bodegueros se han plantado ante la Generalitat. Concretamente, ante la Consejería de Empresa y Conocimiento, encabezada por Àngels Chacón (JxCat). Piden al alto tribunal catalán que deje sin efecto la última autorización administrativa que permitía construir las nuevas infraestructuras de Punta Redonda, situada en los términos municipales de Batea, Vilalba dels Arcs y La Pobla de Massaluca; la de Tres Termes, que estará entre Batea y Vilalba dels Arcs; y la central eólica de Los Barrancs, que está en Vilalba dels Arcs.

Todos cuentan con 30 MW de potencia y albergarán 10 aerogeneradores. Así lo definían las resoluciones que fueron aprobadas hace casi un año, el 3 de agosto de 2018.

Apoyo de políticos y vecinos

Los bodegueros cuentan con el apoyo de todos los políticos de la zona. El Consejo Comarcal ha bendecido por unanimidad su demanda de frenar la instalación de nuevos molinos de viento, además de sumar plataformas vecinales y el Ateneu Popular la Pastora.

Defienden que los pueblos que ya cuentan con parques eólicos son los que han sufrido de forma más fuerte la pérdida de vecinos y critican que las empresas explotadoras no han dejado los beneficios esperados. Ni siquiera entre los propietarios de los terrenos privados donde se han instalado aerogeneradores, ya que aseguran que el impacto económico ha sido muy limitado.

Impacto sobre el enoturismo

Los denunciantes han mantenido a lo largo del último año que el enoturismo es una de sus principales vías de ingresos, pero consideran que la proliferación de los nuevos parques ahogará la llegada de visitantes. De hecho, señalan que una de las observaciones más habituales que reciben tienen relación con gran presencia de molinos en los paisajes. Advierten de que la línea que separa el comentario y la crítica es muy fina y que se puede superar con las nuevas explotaciones.

Desde la DO de Terra Alta también lamentan lo que consideran que es un agravio comparativo con otras zonas de Cataluña. Destacan que en el Empordà, por ejemplo, no se han instalado parques eólicos a pesar de contar con viento suficiente para su abastecimiento. Por lo que advierte de que no pueden competir en igualdad de condiciones en oferta turística.

Naturgy, el damnificado colateral

La consejera Chacón les ha transmitido en dos ocasiones en los últimos 12 meses que tendría en cuenta sus reclamaciones, pero los denunciantes lamentan que no haya movido ficha. Por eso se optó por la vía judicial.

El daño colateral de lo que pueda decidir el TSJC lo recibirá Naturgy, la empresa que debería construir y explotar los nuevos parques eólicos. Fuentes de la cotizada indican que se trata de proyectos maduros que han completado la fase de tramitación urbanística y que tienen en regla todos los permisos requeridos para iniciar su construcción. Con todo, por ahora no se ha definido un calendario de puesta en marcha.

La tramitación ha sido compleja y se ha enredado un poco más en su fase final. Ahora, los magistrados tienen la última palabra.

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