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Ángel Simón, presidente del grupo Agbar / CG

Agbar carga contra el populismo "punitivo” que apunta a las empresas

Ángel Simón, presidente de la compañía, reivindica la diferencia entre “control público, que es el que hace el regulador, y control político” en pleno debate de la remunicipalización del servicio

23.03.2017 14:08 h.
6 min

El día después de la celebración del Día Mundial del Agua y de la constitución de la Asociación de Municipios para la Gestión Pública del Agua, Agbar ha cargado las tintas contra el “populismo punitivo”. Así ha bautizado el presidente del grupo, Ángel Simón, a un movimiento político en el que se “quiere confundir con el mensaje” de forma voluntaria, según su valoración. 

“El agua siempre ha sido y es un servicio municipal”, ha declarado en el evento organizado en el Museo de las Aguas, en Cornellà del Llobregat (Barcelona). “Si estamos aquí es porque desde Barcelona siempre se ha perseguido una calidad de servicio determinada”.

Motivos ideológicos

“No confundamos un control público, que es el que hace el regulador, con el control político”, ha manifestado. “La mejor calidad, eficiencia y precio son los que ofrece Aguas de Barcelona”.

"No existe el conflicto social, todos lo canales que tenemos para controlar la satisfacción de los ciudadanos con nuestro servicio están en máximos", ha comentado en un encuentro con los medios al finalizar el acto. "No hay un solo problema, solo existen motivos ideológicos". 

Capacidad de invertir e innovar

Simón ha manifestado que si alguien tiene que sufragar e impulsar a título individual la innovación e inversión en mejorar el servicio de agua en los niveles actuales lo tendrá extremadamente difícil. “Nosotros lo podemos hacer porque disponemos de una red mundial”, ha asegurado. Tanto la propia como la tecnología que desarrolla su casa madre, la multinacional Suez Environnement.

Ha criticado que en algunos ámbitos “ser una gran empresa da permiso a que te puedan castigar”. Indica que en el entorno actual son "las start up las que están de moda". Pero ha recordado cuál es el fin que persiguen, una enmienda al relato más onírico del emprendimiento: “Su objetivo es que las compre una compañía grande para conseguir una plusvalía".

Responder a las necesidades ciudadanas

“Nosotros estamos abiertos a eso”, ha manifestado. Otra señal, según sus declaraciones, de la capacidad de Agbar para adaptarse a los nuevos tiempos. “Nos hemos avanzado a la historia en cada momento”.

Simón ha reprobado la falta de representación municipal en el acto. No ha asistido nadie del Ayuntamiento de Barcelona ni de Cornellà del Llobregat. Es la segunda ocasión en que falla el socialista Antonio Balmón, un clásico del día del agua en el museo del municipio que lidera. 

El presidente de Agbar ha censurado en varias ocasiones a lo largo de su discurso este rechazo municipal. Ha pedido a los trabajadores del grupo que aguanten los "insultos" que reciben desde el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), liderada por Ada Colau y el PSC. Y también les ha recomendado que recuerden la alta "calidad y eficiencia del servicio" cuando se encuentren ante una de estas situaciones. 

Sentencia del Tribunal Supremo

Sobre el conflicto abierto con la administración supramunicipal, ha declarado que Agbar tiene la mayoría de una sociedad mixta. "El sector público está representado". La continuidad de la concesión está vinculada a una resolución del Tribunal Supremo, que debe pronunciarse sobre la anulación del decreto de creación de la empresa haceun año por parte del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). 

También ha reprochado el comportamiento de la alcaldesa de Badalona, Dolors Sabté (Badalona en Comú). Una “alcaldesa que no se ha puesto ni una sola vez al teléfono, pero que llamó en el primer momento” ante una emergencia en el municipio. Cuando el temporal marítimo rompió el colector de Levante en diciembre y los residuos fueron a parar al mar. Según Simón, este episodio se solucionó en tiempo récord.

Presencia de la Generalitat

Sí que ha asistido un nutrido grupo de delegados de la Generalitat de Cataluña encabezado por el secretario de Territorio y Sostenibilidad, Ferran Falcó, y varios miembros de la Agencia Catalana del Agua (ACA). Un cambio destacable con años anteriores, cuando el Gobierno catalán declinaba participar en el acto por Aigües Ter Llobregat (ATLL). En ese momento, la batalla por el control de la compañía estaba en su momento más álgido. Ahora, Agbar mantiene las discrepancias en otro ámbito.