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José Antonio Mahou Herraiz con las cervezas de Mahou y San Miguel / CG

Actas fiscales millonarias a Mahou-San Miguel, la cervecera de José Antonio Mahou Herraiz

La empresa está adherida al Código de Buenas Prácticas Tributarias

3 min

Centenares de compañías de primera fila, entre ellas las cotizadas en bolsa, han suscrito el Código de Buenas Prácticas Tributarias que el Foro de Grandes Empresas elaboró a partir de las recomendaciones del Ministerio de Economía y Hacienda.

Las buenas prácticas tributarias están definidas en el código como “todas aquellas que conduzcan a reducir los riesgos fiscales significativos y a prevenir aquellas conductas susceptibles de generarlos”.

En definitiva, el código tiene como objetivo aumentar la eficacia de los controles de la administración tributaria, reducir la inseguridad jurídica de las empresas y aminorar la litigiosidad que surge entre los órganos recaudadores y el sector privado.

Inspecciones y recursos

El gigante cervecero Mahou-San Miguel, presidido por José Antonio Mahou Herraiz, está suscrito al código. Pero una cosa es predicar y otra muy distinta dar trigo. Porque la empresa arrastra un rosario de problemas con el fisco, que en la época más reciente se remonta a 2009.

Mahou-San Miguel ha sido objeto de inspecciones por el IVA, sociedades, IRPF, retenciones e ingresos a cuenta, rendimientos del capital mobiliario e inmobiliario, retenciones a cuenta de no residentes y la declaración anual de operaciones.

Las pesquisas culminaron en 2014. Hacienda levantó actas para cada uno de los impuestos. Mahou las firmó en disconformidad, las pagó y a continuación presentó recurso.

Varios de ellos todavía se sustancian en los tribunales. En las actas de IVA, Mahou perdió el recurso en el Tribunal Económico Administrativo (Teac). Volvió a recurrir, esta vez ante la Audiencia Nacional, sin que hasta el momento haya recaído resolución.

Provisiones para responsabilidades

Los problemas con Hacienda​ no se circunscriben a Mahou. San Miguel Fábricas de Cervezas y Malta, sociedad absorbida por Mahou, también acarrea una ristra de vicisitudes. En 2013 se le abrió inspección por sociedades, rendimientos del capital mobiliario e inmobiliario, retenciones a cuenta, declaración anual de operaciones y entregas y adquisiciones intracomunitarias.

Las averiguaciones concluyeron también con actas, firmadas asimismo en disconformidad. Están recurridas ante el Teac, que todavía no se ha pronunciado.

En todo caso, para curarse en salud, Mahou-San Miguel ha constituido una provisión de 18,1 millones para cubrir las responsabilidades que pudieran surgir en los pleitos.

Líder en España

Mahou-San Miguel es líder del sector cervecero en España, con un tercio de las ventas totales. Distribuye 38 marcas, entre propias e importadas.

La compañía es una corporación robusta que nada en la abundancia. Tiene unos activos de 1.600 millones y un patrimonio neto de 1.275 millones. Las cuentas de la casa embalsan una tesorería de 270 millones. La familia Mahou recibe cada año jugosos dividendos, a razón de 40 millones anuales en los últimos ejercicios.