Yolanda de Gregorio, responsable del área de Asset Management de Kenta Capital en Cataluña
Kenta Capital espera cerrar operaciones con su fondo de deuda para pymes catalanas antes de final de año
Yolanda de Gregorio, responsable de Kenta Capital Asset Management en Cataluña, habla con Crónica Global sobre el fondo de deuda lanzado junto a Avalis el pasado junio y la buena acogida que está teniendo
La firma ya está analizando varias operaciones y prevé cerrar alguna en los próximos meses, tras un periodo de actividad menor debido al parón estival
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El tejido empresarial español, dominado por pymes, se enfrenta a importantes trabas para crecer, entre ellas, el acceso a la financiación. Según el VI Barómetro Empresarial de Fintech y Financiación Alternativa, publicado en febrero de 2026, el 48% de las empresas españolas reconoce haber tenido dificultades para acceder al crédito bancario en los últimos 12 meses.
En este contexto, la financiación alternativa está ganando terreno como vía para diversificar las fuentes de recursos. Una de estas iniciativas es precisamente el fondo de deuda que Kenta Capital y Avalis lanzaron el pasado junio para financiar el crecimiento de las pymes catalanas, dotado de 50 millones de euros.
Yolanda de Gregorio, responsable de Kenta Asset Management en Cataluña, explica a Crónica Global cómo evoluciona este vehículo y qué perspectivas maneja la firma para los próximos meses.
-Con su reciente incorporación a Kenta, hace pocos meses, ¿qué objetivos se han marcado desde el área para esta etapa?
-Nuestro primer objetivo es ayudar a comercializar y originar operaciones para el fondo de deuda, que se lanzó en junio en colaboración con Avalis. Ahora mismo estoy totalmente focalizada en comercializar el fondo y buscar empresas a las que podamos prestar financiación.
-¿Qué importancia tiene Cataluña dentro de la estrategia de Kenta?
-En general, Cataluña es un territorio muy importante. Hay muchas empresas familiares y un gran espíritu emprendedor, como también ocurre en el País Vasco.
Mientras que quizá el País Vasco tiene un componente más industrial, Cataluña cuenta con una gran diversidad empresarial y destaca por su capacidad exportadora. Creo que apostar por este territorio es un acierto.
-El fondo creado junto a Avalis cuenta con 50 millones de euros. ¿Cómo se ha calculado este tamaño?
-Yo no estaba cuando se creó el fondo, pero existe otro que lleva un año funcionando en el País Vasco y que es un clon de este. Se creó con 50 millones, así que quizá han tomado como referencia ese importe.
En cualquier caso es razonable, porque también hay que testar el mercado y es el primer fondo aquí de este tipo. Personalmente, me parece una cifra adecuada. Con esta cantidad cabrían unas 13 o 14 operaciones.
-¿Qué volumen de financiación esperan movilizar durante el primer año?
-El máximo posible. Tenemos dos años para invertir el fondo, es decir, para otorgar financiación y captar clientes. La idea es acelerar el proceso y no consumir los dos años completos.
-Cataluña tiene un tejido empresarial dominado por pymes. ¿Qué tamaño de empresas les interesan?
-Es cierto que Cataluña está repleta de pymes, micropymes y emprendedores, pero también hay muchísimas empresas, así que tenemos cabida perfectamente. El fondo está destinado a pymes.
Pero nos dirigimos más a la parte alta de este segmento, preferiblemente a compañías que facturen entre 15 y 50 millones y tengan un ebitda a partir de dos millones. No obstante, analizamos cada compañía porque nunca se sabe. Algunas facturan poco, pero tienen un ebitda elevado.
-Entonces, ¿se centran en empresas más consolidadas?
-Exactamente. El fondo está destinado a pymes consolidadas, que ya tengan un recorrido y necesiten crecer, ya sea de forma orgánica o inorgánica. No nos focalizamos en startups ni en venture capital.
Nos dirigimos a empresas que ya funcionan, pero tienen necesidades de crecimiento. Nuestra financiación bullet les permite, por ejemplo, adquirir otra compañía e incorporarla a su balance, y devolver el préstamo en el quinto o séptimo año.
-Las pymes catalanas afrontan distintas trabas, entre ellas, el aumento de los costes y la baja productividad. ¿Cómo puede ayudar este tipo de financiación alternativa a que las empresas sigan creciendo?
-La diferencia entre nuestra financiación y la bancaria está en que básicamente podemos ofrecer préstamos bullet. El fondo puede otorgar préstamos de hasta cuatro millones de euros a cinco años o de hasta 1,8 millones a siete años. Cuanto más se alarga el plazo, menor es el importe que se puede conceder.
¿Qué nos diferencia de la deuda bancaria tradicional? La flexibilidad de no tener que amortizar el capital durante el plazo acordado. Es una financiación algo más cara, pero permite crecer, porque durante cinco años no tienes que devolver el capital y puedes destinar esa caja al desarrollo de la compañía.
-Por ejemplo, si estás reformando un hotel, tendrás un periodo de adecuación de las habitaciones durante el que posiblemente estarán cerradas algunas de ellas y tendrás menos ingresos. Un préstamo bullet a cinco años te permite realizar esas mejoras y aumentar después el precio medio de las habitaciones, lo que te dará más caja para devolver la financiación.
-Para aclararlo, ¿significa que durante esos cinco años no se devuelve nada del préstamo?
-No. Los intereses se cobran durante los periodos que se pacten con el cliente, normalmente cada tres meses. Lo que no se devuelve durante ese tiempo es el capital. En un préstamo habitual devuelves una parte de intereses y otra de capital; en este caso, el capital se devuelve al final del plazo.
-¿Cómo se reparten el trabajo y los riesgos entre Kenta y Avalis? ¿Qué papel desempeña cada entidad?
-Es un trabajo totalmente conjunto. Todas las operaciones las analizamos juntos y deben pasar por los comités de riesgo de Kenta y de Avalis. Además, cada préstamo que concedemos al cliente final incorpora la garantía de Avalis en un 75%.
Por ejemplo, si presto tres millones de euros, el 75% está avalado por Avalis. Esto no significa que Avalis preste el dinero, sino que garantiza esa parte de la operación. Tenemos unos criterios para determinar qué compañías son elegibles para el fondo, pero vamos de la mano durante todo el proceso de aprobación.
-El fondo está activo desde junio. ¿Han detectado ya demanda de financiación? ¿Las empresas buscan crecer o cubrir problemas de liquidez?
-Este fondo no está destinado a cubrir necesidades de tesorería, nos dirigimos sobre todo a financiar el crecimiento y nuevos proyectos. Puede tratarse de construir una nave industrial, internacionalizarse o comprar una compañía pequeña o una unidad productiva complementaria.
-No es uno para refinanciar deuda, aunque existen otros fondos que sí se dedican a ello. Hay compañías que están mal financiadas porque tienen demasiada deuda a corto plazo cuando debería ser a largo plazo. Para eso existen otras soluciones, tanto bancarias como de fondos especializados, que tienen características diferentes y suelen ser más caros.
-¿Qué resultados esperan a corto y medio plazo? ¿Pueden avanzar algún plan concreto del fondo?
-No puedo dar muchos detalles, pero aunque llevamos pocos meses hemos visto muchas operaciones. El lanzamiento se produjo en junio, y julio y agosto son meses de menor actividad, por lo que todavía llevamos poco tiempo.
Estamos viendo muchas operaciones y posiblemente podremos firmar alguna antes de final de año o durante los meses siguientes. Es cierto que todo el proceso es largo porque hay que analizar cada compañía, entre otras cosas, pero estamos contentos con cómo nos está yendo en Cataluña.
-Si la demanda es alta y el fondo funciona, ¿se plantearían ampliar los 50 millones iniciales?
-Si funciona y tiene buena acogida, ¿por qué no? Lo que ocurre es que primero hay que agotar esos 50 millones. Es un fondo cerrado, así que, si los resultados son buenos, posiblemente se plantearía crear un segundo.