El Circuito de Barcelona-Cataluña acogerá en 2027 una carrera de la Indycar, el campeonato estadounidense de monoplazas, en vez de la Fórmula 1 (F1), que el año que viene no se celebrará en el recinto de Montmeló.
El Circuit ha llegado a un acuerdo multianual para albergar en 2027 una de las pruebas de esta especialidad automovilística norteamericana. Un vínculo que podría extenderse más temporadas si así se decidiera en el futuro.
El pacto, promovido por las instituciones catalanas en más de una decena de reuniones, resulta importante para el circuito catalán, que ha ampliado la continuidad de la Fórmula 1 en su seno hasta 2032, aunque de forma alterna con Spa-Francorchamps. Las próximas ediciones de la F1 en Montmeló serán los años 2028, 2030 y 2032.
Coexistencia con la F1 en 2028
Ello significa, por tanto, que la Indycar y la Fórmula 1 convivirían en el Circuit a partir del 2028.
A falta de confirmación oficial, la primera carrera de la Indycar en el trazado de Montmeló se celebrará en julio de 2027, se incluirá en el calendario regular de la competición, y será la única del certamen en Europa.
Tras asegurarse también el vínculo con la competición de motociclismo MotoGP hasta 2031, el Circuit busca así ampliar su oferta de competiciones de primer nivel. La Indycar, hasta ahora, ha estado muy arraigada en los Estados Unidos y, con su llegada a Barcelona, intentará adquirir más repercusión internacional.
Àlex Palou vuelve a 'casa'
Este acuerdo supondrá, además, el retorno del piloto Àlex Palou, cinco veces campeón de la Indycar, a su tierra. Y es que el Circuit se encuentra a menos de 30 kilómetros de su pueblo natal, Sant Antoni de Vilamajor.
El piloto catalán será el principal reclamo para el público local, aunque los organizadores destacan que la parrilla tiene una amplia representación de pilotos procedentes de otros países de Europa, que pueden atraer la atención internacional.
