Alting tiene un problema con el edificio número 110 del paseo de Gràcia de Barcelona. Se trata del antiguo edificio de Zurich Insurance Group. Actualmente, se encuentra en un "importante proyecto de modernización", según informa la propia compañía. No obstante, estas obras están generando problemas para los inquilinos que ocupan las oficinas.
La ambición de la propiedad de mejorar el bloque choca frontalmente con el ritmo laboral de los arrendatarios. Estos, según fuentes conocedoras de la situación, aquejan desde hace meses una convivencia con "ascensores fuera de servicio, ruido y rellanos llenos de suciedad y materiales de construcción".
El grupo inmobiliario, propiedad de la familia Marcos, afirma ser "plenamente consciente" de que la transformación "supone un reto y puede generar molestias puntuales durante determinadas fases de los trabajos". No obstante, defiende que "se está trabajando para compatibilizar en la medida de lo posible la ejecución de las obras con la actividad diaria de los arrendatarios".
Fuga de inquilinos
Esta situación ha escalado de meras tiranteces. Según ha podido saber Crónica Global, varios ocupantes han optado por abandonar el edificio, entre ellos un conocido despacho de abogados y una relevante administración de fincas. En la misma línea, otras empresas se estarían planteando mudar de sede.
Uno de los accesos al edificio 110 de paseo de Gràcia
Por su parte, el centro médico Gaudí, la clínica estética de los doctores Lisandro Tobar y Cristian Creixell, ha tenido que ser reubicado a causa de las obras.
Proceso arduo
Las fuentes explican que los locatarios no tienen problemas con que se busque mejorar el edificio. Sin embargo, explican que el proceso sí que genera severos inconvenientes que no están a la altura de "uno de los mejores inmuebles de oficinas de España". Consideran "una paradoja" que se invierta más dinero para "atraer al inquilino más exigente del mercado", pero que la gestión de la obra erosione la relación con el que ya tiene.
La entrada alternativa al edificio de oficinas de Alting habilitada durante las obras de reforma del bloque
Asimismo, afirman que "lo que más inquieta a quienes permanecen es la falta de información". Siempre según su relato, la propiedad no ha trasladado una visión realista de cómo afectarán los trabajos pendientes al uso normal de las oficinas, ni de los plazos previstos.
Por su parte, Alting ofrece un testimonio distinto: "Las actuaciones se desarrollan de forma planificada y por fases, adoptando medidas para minimizar su impacto sobre los accesos, las zonas comunes, el ruido y la operativa habitual del inmueble. Asimismo, se informa y coordina con los arrendatarios aquellas actuaciones que pueden tener una incidencia directa en su actividad".
Edificio histórico
El inmueble cuenta con una superficie de aproximadamente 5.000 metros cuadrados repartidos en diez plantas, con comercio en las plantas inferiores y oficinas en las superiores, y remata en unos áticos con terraza que figuran entre los espacios de trabajo más singulares del Eixample.
La entrada principal del número 110 del paseo de Gràcia
Su planta baja forma parte de la memoria comercial de la ciudad. Allí mantuvo su tienda durante 75 años la firma catalana de moda Gratacós, en un local de amplios escaparates y 320 metros cuadrados en dos plantas que, cuando el edificio aún pertenecía a Zurich, pasó a manos de la marca de moda masculina Macson, que lo ocupó como tienda insignia durante una década.
Operación inmobiliaria
Alting se hizo con el edificio en una operación conjunta con el bloque Diagonal 431 bis -este segundo ya ha sido vendido-. Entonces, el inmueble estaba alquilado casi por completo, y la propiedad anunció unas reformas que comenzaron por el vestíbulo y las zonas comunes, aunque siempre con el objetivo de preservar su valor arquitectónico.
Eduardo Marcos, presidente de Alting, defendió la compra apelando al aumento de la demanda de oficinas en el centro, impulsado por la vuelta a la presencialidad y la necesidad de atraer y retener talento en edificios de calidad.
Con este objetivo, se comenzó un proyecto de reforma. Este, en palabras de la firma, "incorpora mejoras sustanciales en accesibilidad, instalaciones y zonas comunes. Entre otras actuaciones, se han eliminado los escalones de acceso al inmueble; se han instalado nuevos ascensores de última generación; se han renovado todas las instalaciones de agua, electricidad y protección contra incendios y se han actualizado los acabados y la iluminación de las zonas comunes; junto con una cuidada intervención de interiorismo".
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