Es la ardua reconstrucción de la promoción de las casas que ideó el celebrado arquitecto francés Jean Nouvel en Ordino (Andorra). El fuego que calcinó las 51 villas de La Querola ha devastado las 51 unidades --de 2,4 a 6,3 millones de euros--, y obligará a vaciarlas y a examinar la estructura para cerciorarse de que aún pueden volver a ser habitables.
Ahora mismo, "no lo son".
Lo detallan fuentes del inmobiliario andorrano, que destacan que "los daños provocados por el incendio son grandes".
Ello en un desarrollo urbanístico complejísimo, cuya construcción se ha demorado más de 20 años y que ha terminado costando 140 millones de euros, más del doble del presupuesto inicial.
Arte quemado
Esta semana, La Querola ha recibido un potente varapalo al estallar el martes 22 de septiembre un incendio que ha afectado a buena parte del exclusivo complejo residencial.
Interior de la Querola d'Ordino
La deflagración, que tardó horas en ser controlada al alimentarse de los elementos de madera, afectó elementos clave de las villas, sí, pero también devoró obras de arte importantísimas de creadores internacionales que embellecían las residencias, indican las mismas voces.
Negociación con el seguro
Por ello, desde el entorno de la promoción se da por sentado que habrá una "dura negociación" con las aseguradoras del proyecto.
El objetivo es recuperar lo máximo posible, tanto del contenido como del continente, esto es, del exterior de los exclusivos pisos a las creaciones artísticas que los decoraban.
Promocional de la Querola d'Ordino
"No es habitable"
Mientras se realizan esos contactos, las 51 unidades permanecerán vacías. "Ahora mismo, no son habitables", zanjan las voces consultadas.
Eso sí, los mismos interlocutores descartan que el incendio sea provocado, como sostienen sotto voce algunos empresarios catalanes afincados en Andorra. "Fue un accidente", concluyen.
Historia
Sea como fuere, el grave suceso que ha calcinado La Querola es el colofón a una complicada historia. El proyecto se presentó a principios de los 2000. La idea era integrar las villas en el entorno, sin que destacaran sobre el sensible paisaje andorrano.
La tramitación y construcción sufrieron varias demoras, incluido el impacto de la crisis inmobiliaria de 2008.
Una de las palancas de retraso más notorias fue la intrincada colocación del revestimiento de pizarra. Se trata de una capa con 51.000 piezas de esta piedra que tuvo que extraerse, tallarse y montarse a mano.
Fase final
Ya en 2026, el fuego atrapó a La Querola en su fase final de comercialización. Parte de las viviendas estaban colocadas, y ahora se retrocede a la fase de análisis pericial, evaluación, pagos y reconstrucción.
En cualquier caso, la promoción está llamada a ser uno de los polos de atracción de la nueva Andorra business-friendly, que en los últimos años ha operado de puerto franco ya no solo de empresarios catalanes en busca de latitudes tributarias más amables, sino de toda suerte de inversores globales.
"Comprar casas al lado"
Lo describe el intermediario inmobiliario catalán Andreu Garrigó, quien destaca que en las fases primigenias de la comercialización, potenciales compradores rusos pedían adquirir propiedades junto a La Querola "debido al efecto revalorización del entorno".
Promocional de la Querola d'Ordino
Y es que la promoción presenta cuidadísimas unidades de 200 a 800 metros cuadrados, sí, pero también zonas comunes como un spa, gimnasio de última generación, bodega privada, sala de cine y espacios de coworking.
Los vecinos --cuando puedan acceder a ellas-- entrarán en sus domicilios por medio de túneles privados que conducirán a espacios de párkin privado en forma de box. La privacidad, pues, es total.
