Uno de los productos que sirve la firma demandante

Uno de los productos que sirve la firma demandante Cedida

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Condena pionera en Barcelona por prometer digitalizar una empresa con IA y no hacerlo

Un juzgado falla contra la española Jumo y la 'startup' estadounidense Lula Technologies por incumplir con un 'marketplace' de piscinas y jacuzzis

El fallo estima que lo fundamental es que los servicios funcionen

Más información: ¿Quién responde cuando decide un algoritmo?

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Condena pionera en España por prometer un chatbot de IA que no funcionaba. Un juzgado de Barcelona ha resuelto los contratos de la española Jumotech y la estadounidense Lula Technologies con un marketplace nacional por no servirle los dos productos que contrató: un software integrado de recursos empresariales y un asistente digital.

Lo detalla una sentencia del juzgado de Primera Instancia número 1 de Barcelona a la que ha accedido Crónica Global, y que precisa que Jumo y Lula quedan fuera como proveedores de la empresa digital española. Además, le tiene que devolver cerca de 8.400 euros.

El magistrado corrobora parcialmente las pretensiones de la demandante y rompe los contratos porque los proveedores los incumplieron.

Llave en mano

El litigio se remonta a agosto de 2022. El portal español de venta de piscinas y jacuzzis contrató a Jumo el desarrollo de un sistema ERP (planificación de recursos empresariales, por sus siglas en inglés), con el objetivo de integrar y automatizar parte de la gestión de la empresa, desde clientes y ventas hasta inventario y otros procesos internos.

Soluciones de Lula Technologies

Soluciones de Lula Technologies Cedida

En paralelo, Lula Technologies debía integrar WhatsApp del marketplace en el sistema mediante un bot conversacional avanzado, con automatizaciones para las fases de preventa y posventa.

El proyecto, según recoge la resolución, se planteó como un encargo "llave en mano". También se fijó un plazo de entrega.

No cumplen

La empresa cliente, que representa el abogado Ricardo Oliva, también letrado del llamado caso Shirtum, abonó parte de los trabajos a ambas compañías y contrató también la licencia de uso del software prometido.

Sin embargo, transcurridos varios meses, el sistema no estaba terminado y el bot tampoco funcionaba de acuerdo con lo esperado.

Tanto Jumo como Lula habían incumplido.

Informe demoledor

La empresa demandante encargó entonces una pericial informática para analizar el resultado de los trabajos.

Los expertos de parte concluyeron que el desarrollo realizado por Jumo no alcanzaba siquiera el 25% del proyecto contratado. Asimismo, detectaron numerosas carencias en el funcionamiento y la personalización del ERP.

Chat inútil

Respecto al trabajo encargado a Lula, la conclusión fue más clara si cabe.

Los peritos intentaron interactuar con el bot, pero no obtuvieron respuesta tras más de dos horas de espera.

La aplicación estaba fuera de servicio y, según el informe, no existían indicios de que utilizara inteligencia artificial (IA), que es lo que la firma había contratado.

El juez falla

Jumo sostuvo durante el procedimiento que había desarrollado prácticamente todas las funcionalidades incluidas en el pedido y defendió que el grado de ejecución rondaba el 80%.

Soluciones de Jumo, una de las empresas implicadas

Soluciones de Jumo, una de las empresas implicadas Cedida

La demandada también alegó que parte de los retrasos estaban relacionados con modificaciones posteriores del proyecto y con la fecha en la que pudo acceder al programario de ejecución.

"Sin acceso"

Lula, por su parte, aseguró que no pudo completar determinadas automatizaciones porque el bot necesitaba alimentarse de los datos del ERP --que no operaba, pues dependía de Jumo-- y existieron problemas de acceso a esa información.

El magistrado no comparte esa interpretación. La sentencia considera que, para determinar el contenido del contrato, no debía atenderse únicamente al pedido más genérico, sino también a la documentación y a las comunicaciones intercambiadas durante la negociación.

El juez Guillem Soler destaca que el denunciante pidió expresamente confirmación de que todas las funcionalidades recogidas en un documento técnico estaban incluidas en el precio.

La respuesta de los proveedores fue positiva en ese sentido.

Incumplimiento

Para el magistrado, no basta con que una funcionalidad figure en una aplicación: es necesario comprobar que funciona de manera satisfactoria.

La resolución concluye así que Jumo incumplió sustancialmente lo pactado.

En el caso de Lula, el juez constata que el bot no llegó a desarrollarse de forma satisfactoria y que la compañía no acreditó suficientemente que su trabajo estuviera correctamente ejecutado y que el fallo se debiera exclusivamente a la falta de datos.

Parcial

La sentencia no acepta, sin embargo, toda la reclamación económica de la demandante. Tampoco reconoce los 1.202,84 euros reclamados por daños morales.

Si bien el togado admite que hubo incidencias e inconvenientes, considera que no procede extender la indemnización más allá de los efectos restitutorios derivados de la resolución de los contratos.

Oliva, experto

La resolución no impone las costas a ninguna de las partes y puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de Barcelona.

Publicidad del proyecto Shirtum

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La sentencia supone, por ahora, una victoria judicial para el demandante, un aviso a otras empresas que piden servicios con IA y una machada para la defensa, dirigida por Ricardo Oliva, el abogado experto en litigios tech que inició el llamado caso Shirtum, en el que se investiga un proyecto de tokens de futbolistas que terminó implementado solo de forma parcial, como explicó este medio.