Llamada a la calma. El CEO de Volkswagen, Thomas Schäfer, considera que las plantas españolas --Martorell y Pamplona-- parten con ventaja ante los grandes ajustes que la compañía prepara a nivel mundial.
En un reciente encuentro con los medios en Vienna, Schäfer ha señalado que ambas factorías "han hecho los deberes" y cumplen con el perfil de fábrica que quieren mantener.
Hoja de ruta
El fabricante alemán anunció el pasado jueves una profunda reestructuración con la aprobación de su plan de futuro 2030 por parte del consejo de vigilancia.
La hoja de ruta contempla un fuerte reajuste a escala mundial, con el recorte total de 100.000 puestos de trabajo y la desinversión en cuatro fábricas alemanas, entre otras cuestiones.
Seat, en vilo
El plan también pone en duda el futuro de la marca Seat después de 2030 e indica que la decisión de mantenerla dependerá directamente de la evolución de la regulación, la demanda y las condiciones del mercado.
De cualquier manera, la desaparición de la marca tendría un fuerte impacto en Cataluña, donde la firma representa cerca del 1% del PIB y está ligada a la historia industrial de la comunidad.
El coste de la electrificación y las inversiones necesarias para desarrollar nuevos modelos eléctricos complican la decisión. Por ahora, Seat mantiene sus planes de producto, con las versiones mild-hybrid del Ibiza y el Arona previstas para el próximo año.
Tranquilidad
En este contexto, el CEO de Volkswagen ha tratado de rebajar las polémicas sobre el alcance de la reestructuración, matizando que el programa afecta sobre todo a la parte administrativa más que en el personal de las fábricas.
Alemania será el principal escenario de los reajustes y, fuera de allí, los cambios tendrán más peso en Norteamérica y Sudamérica que en Europa, ha indicado.
En España, la situación de las plantas mencionadas es positiva. Tanto Martorell como Landaben (Pamplona) tienen toda su capacidad de producción ocupada.
Martorell ya fabrica el nuevo Volkswagen ID. Polo y el Cupra Raval, mientras Pamplona se suma a la producción eléctrica con el Volkswagen ID. Cross.
Producción prevista
Otra cuestión relevante es el potencial de crecimiento. Si ambas fábricas españolas están en plena capacidad operativa, ¿qué margen tienen para incrementar su producción? A corto plazo, poco.
Schäfer ha aclarado que las dos ya tienen producción prevista hasta finales de la década y que no contemplan por ahora asignarles nuevos modelos.
Fábrica de Seat en Martorell
Largo plazo
El futuro a largo plazo es distinto. El directivo ha señalado que Martorell y Landaben son "candidatas" a recibir una segunda plataforma. En el sector de la automoción, una plataforma es la base tecnológica sobre la que se construyen varios modelos.
Volkswagen busca ahora reorganizar su producción de manera que cada fábrica concentre una plataforma y pueda fabricar el mayor número posible de coches sobre ella para abaratar los costes.
Más producción
Sin embargo, a la larga la compañía considera que las plantas necesitarán una segunda plataforma para seguir creciendo y mantener un volumen elevado de producción. "A largo plazo todas las fábricas la necesitan", ha precisado Schäfer.
Martorell ya utiliza la plataforma MEB+ y Landaben se prepara para producir coches eléctricos sobre la plataforma MEB.
La firma alemana considera que ambas plantas pueden asumir nuevos proyectos cuando llegue el momento. "Tenemos buenos planes para todas las plantas de la península ibérica", ha adelantado Schäfer, según recoge El Mundo.
Alemania
Por otro lado, Volkswagen reconoce que tiene unos 500.000 vehículos de capacidad sobrante en Europa y no puede asegurar una producción competitiva para Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm (Alemania) entre 2031 y 2034.
El grupo estudia usos alternativos para estas instalaciones y prevé tomar una decisión antes de finales de junio de 2027.
