Joaquim Agut, presidente ejecutivo de Cirsa, ha confirmado que continuará al frente de la compañía catalana al menos hasta que finalice su contrato y se cierre la fusión con la italiana Lottomatica, según ha podido saber Crónica Global.
Fuentes de la compañía han señalado que, una vez completada la operación, Agut será presidente de honor y senior advisor de la sociedad resultante.
Agut acompañará a Guglielmo Angelozzi, actual presidente y consejero delegado de Lottomatica, quien mantendrá ambos cargos.
La fusión, comunicada este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), supondrá la absorción de Cirsa por parte de Lottomatica y su desaparición como entidad jurídica independiente.
El cierre de la operación está previsto para el segundo trimestre de 2027, condicionado a la aprobación de las juntas de accionistas de ambas compañías, que se esperan antes de que acabe 2026, y a la obtención de las autorizaciones regulatorias correspondientes.
Proceso de transición
Mientras se efectúa el proceso de fusión, la marca Cirsa se mantendrá sin cambios durante ocho o nueve meses. Ni el negocio, la plantilla o la sede social de Terrassa se verán alterados hasta que la nueva sociedad se haya creado formalmente.
El acuerdo firmado incluye el compromiso de los accionistas de vender sus participaciones, aunque restan trámites societarios y regulatorios que mantienen a la compañía operando como hasta ahora hasta la culminación de la operación.
Sede de Cirsa en Terrassa
Las mismas fuentes admiten que, más allá del periodo transitorio, la autonomía que mantendrá la actual estructura catalana y el reparto de mercado entre ambas firmas son todavía una incógnita.
Según los términos pactados, los accionistas de Cirsa recibirán 0,668 acciones de nueva emisión de Lottomatica por cada título que posean, lo que dejará al conjunto de los actuales accionistas de la compañía catalana con aproximadamente el 32,5% del capital de la sociedad combinada.
Blackstone, primer accionista
Blackstone, accionista mayoritario de Cirsa, se convertirá en el mayor accionista individual de la nueva empresa, con cerca de un 24% del capital, y sumará dos consejeros al órgano de administración, que quedará compuesto por trece miembros.
Antes de que la fusión sea efectiva, Cirsa repartirá entre sus accionistas un dividendo extraordinario de unos 262 millones de euros, equivalente a 1,56 euros por acción.
El grupo combinado aspira a convertirse en el segundo mayor operador mundial de juego y apuestas deportivas, con un negocio conjunto valorado en 34.000 millones de euros.
