El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, en rueda de prensa Europa Press
Foment reclama prorrogar también la actividad de Ascó y Vandellós tras la ampliación en Almaraz
Foment del Treball se ha apresurado a reclamar la ampliación del ciclo productivo de los tres reactores nucleares ubicados en Cataluña (Ascó I y II y Vandellós II), tras el visto bueno del Gobierno a prorrogar el de la central de Almaraz hasta 2030.
La patronal catalana ha celebrado la decisión del Ejecutivo, que considera "un paso en la buena dirección". Al mismo tiempo, ha recordado que la economía catalana "no se puede permitir prescindir de una energía estable, no emisora y esencial para la competitividad de nuestra industria".
En un mensaje emitido a través de la cuenta oficial de Foment en la red social X, la entidad remarca que la decisión del Gobierno está en línea con su idea de que "la política energética se ha de basar en criterios técnicos, económicos y de seguridad de suministro, no en planteamientos ideológicos".
La nota concluye con una reclamación formal de la organización que preside Josep Sánchez Llibre a Moncloa para llevar a cabo una revisión del calendario nuclear, de forma que "garantice también la continuidad de las centrales catalanas".
Central nuclear Ascó Europa Press
El Gobierno ha avalado en las últimas horas la petición de los gestores de la central nuclear de Almaraz para prolongar la actividad de los dos reactores de la instalación hasta el año 2030. El calendario de cierre de plantas de este tipo, acordado por el Gobierno y la industria en 2019, establecía la finalización de la vida de estos reactores en 2027 y 2028.
Conforme al citado cronograma, el primer reactor de la central de Ascó sería el próximo en cesar su actividad, concretamente en octubre de 2030. Para el mes siguiente está previsto el cierre de la central de Cofrentes, situada próxima al territorio, en la Comunidad Valenciana.
Para septiembre de 2032 quedaría el fin de las operaciones de Ascó II. Por su parte, Vandellós II dejaría de funcionar en febrero de 2035. Se trata del penúltimo reactor en el calendario establecido para poner fin a su actividad, sólo por delante del de Trillo, que lo haría tres meses después.