Montaje con la nueva presidenta de la DO Cava, Marta Vidal, un viñedo, y los logos del organismo y de su bodega, Vallformosa

Montaje con la nueva presidenta de la DO Cava, Marta Vidal, un viñedo, y los logos del organismo y de su bodega, Vallformosa Crónica Global

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Primer examen a la presidenta de la DO Cava: Vallformosa comunica sus previsiones “tarde y a cuentagotas”

La bodega de Marta Vidal, la más rezagada a la hora de trasladar sus planes para la vendimia a sus proveedores habituales

Más información: Marta Vidal se convierte en la primera mujer en presidir la DO Cava

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Antes de convertirse en la primera mujer en asumir la presidencia de la DO Cava, Marta Vidal repitió por activa y por pasiva que las decisiones comerciales de su empresa y su labor en el organismo regulador eran dos cosas totalmente distintas.

Sin embargo, con la delicada situación que vive el sector, no es de extrañar que todos los ojos estén puestos en los planes de aprovisionamiento de Vallformosa: el volumen de compra de uva que fije la bodega de la presidenta para esta vendimia determinará el nivel de confianza que tiene su propia firma en el mercado actual.

Las bodegas de cava no suelen comunicar a los viticultores cuántos kilos van a necesitar hasta mediados de julio, pero este año los plazos se han adelantado de forma generalizada debido a la necesidad de la industria de aplicar ajustes de stock. Prácticamente todas han movido ficha menos una: Vallformosa.

Según detallan fuentes del sector viticultor a este medio, la firma de la presidenta de la DO Cava está siendo la más rezagada a la hora de trasladar los planes a sus proveedores habituales. “Lo están haciendo tarde y a cuentagotas”, aseguran.

Sede de la bodega Vallformosa / EP

Sede de la bodega Vallformosa / EP

Desajustes en el sector

Hay que recordar que el sector arrastra un desajuste de oferta y demanda que se remonta a la crisis de sobreproducción de 2019, provocada por la entrada en rendimiento de miles de nuevas hectáreas de viñedo autorizadas años antes.

Posteriormente, con la llegada de la sequía extrema, la producción cayó de forma notable. Las cifras hablan por sí solas: de los 277 millones de kilos de uva registrados en 2022 se pasó a 214 millones en 2023 y a 219 millones en 2024.

40 millones de botellas menos

Para evitar perder mercados internacionales ante competidores exteriores debido a esta falta de stock, el sector tuvo que reorganizar sus existencias. Esto incluyó movimientos drásticos, como la decisión de Freixenet de retirar de la circulación unas 40 millones de botellas de la DO.

Se trata de una situación de la que el sector nunca se ha recuperado del todo. Es por ello que muchas bodegas del Penedès han optado ahora por reestructurar sus redes de proveedores para adaptarse al stock realmente disponible. En este proceso de ajuste, algunas firmas han decidido dar prioridad absoluta a sus agricultores históricos y estables.

Marta Vidal, CEO de Vallformosa

Marta Vidal, CEO de Vallformosa LinkedIn

La sequía

El retraso de Vallformosa también se interpreta entre los viticultores como una estrategia de prudencia ante la meteorología de este verano. “Hace 15 días se preveía una vendimia extremadamente avanzada. Sin embargo, la intensa ola de calor de los últimos diez días ha frenado la maduración de la uva”, explican las mismas fuentes a este medio.

Esperar a los últimos días permite a la compañía evaluar el impacto real del clima en el viñedo: si el calor extremo reduce el peso de la cosecha de forma natural, el volumen general de uva bajará y, por consecuencia, disminuirá la necesidad de aplicar recortes severos que puedan dar mala imagen a la nueva presidenta.

La Taula del Cava

Todo ello se produce a la espera de que este próximo lunes, en el marco de la Taula del Cava, se presente el estudio de costes oficiales elaborado por el Instituto Catalán del Vino (Incavi). Este informe técnico será determinante para el sector, ya que establecerá el coste de producción de las tres principales variedades de uva amparadas por la DO Cava: macabeo, xarel·lo y parellada.

Las conclusiones del estudio servirán de referencia en las negociaciones entre viticultores y bodegas, ya que la Ley de la Cadena Alimentaria prohíbe que la uva se comercialice por debajo de sus costes efectivos de producción.

También en este aspecto la estrategia de Vallformosa se vigila con lupa. Según ha podido saber este medio, dentro del grupo de las grandes compañías privadas, el año pasado la bodega de la presidenta se situó en la parte baja de la tabla de precios: pagó el kilo de uva a 0,485 euros, frente a los 0,675 de Codorníu y los 0,5 de Freixenet (pero por encima de los 0,45 de Jaume Serra y los 0,48 de Pinord, por ejemplo).

Un viñedo

Un viñedo Europa Press

Javier Pagès

Esta vigilancia del sector hacia el doble papel de los líderes institucionales no es una novedad de esta campaña. El antecesor de Vidal, Javier Pagès, también convivió con el escrutinio de los viticultores por su vinculación al grupo Codorníu Raventós, especialmente a través de Raimat.

Sin embargo, en el escenario actual la vinculación es mucho más directa: Marta Vidal es la máxima ejecutiva de Vallformosa, y su estrategia empresarial en las próximas semanas, coincidiendo con el arranque de la vendimia, se convertirá inevitablemente en un mensaje clave para el futuro de toda la DO Cava.

Crónica Global ha tratado de contactar en repetidas ocasiones con Marta Vidal para conocer su versión de los hechos, sin que por el momento se haya obtenido respuesta.