Indra y Santa Bárbara Sistemas se encuentran en conversaciones avanzadas para formalizar un acuerdo de colaboración dentro del sector industrial militar en España. Ambas compañías negocian la creación de una joint venture que busca unificar sus respectivas capacidades tecnológicas y de fabricación frente a los contratos de defensa nacionales y europeos actuales.
Con este movimiento, se persigue consolidar la base industrial terrestre del país y optimizar los recursos tecnológicos disponibles ante el escenario de modernización del sector.
Alianza histórica
De llegar a concretarse, el pacto daría forma a una estructura de cooperación en el segmento militar terrestre similar a la que ya existe en el ámbito naval con Navantia o en el aeroespacial con Airbus. Esta fórmula permitiría coordinar la respuesta industrial de un campeón nacional ante los planes de suministro de las Fuerzas Armadas.
Josep Maria Recanses, consejero delegado de Indra
El centro del entendimiento se enfoca de manera directa en los dos grandes programas del Ejército de Tierra para renovar la artillería autopropulsada, tanto sobre ruedas como sobre cadenas. Estos proyectos estratégicos conllevan una inversión conjunta que supera los 7.200 millones de euros.
Cierre de litigios
La consecución del acuerdo servirá también para reconducir el panorama administrativo y judicial entre ambas firmas. Dentro del marco de negociación, Santa Bárbara contempla la retirada de los recursos procedimentales interpuestos ante el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, priorizando una vía de codesarrollo industrial enfocado en el largo plazo.
Esta aproximación estratégica, abordada en esta etapa de gestión bajo la presidencia de Ángel Simón, refuerza el papel de Indra como eje integrador del sector en España. La alianza no solo aportará estabilidad a consorcios ya existentes como Tess Defence, sino que pretende asentar las bases de una mayor autonomía tecnológica en los programas de suministro internacionales.
