Render de la futura fachada del Teatre Principal Batlleiroig
50 millones de inversión y cuatro espacios culturales: así avanza la transformación del Teatre Principal
La reforma, fruto de una alianza estratégica entre la familia Balañá y Atir Hospitality, está prevista para finalizar en otoño de 2028
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Fue el primer teatro de Barcelona. Inaugurado en 1596, desde entonces ha tenido mil vidas. Ecléctico tanto en sus estilos artísticos como en sus usos, todas esas facetas confluyen ahora en un mismo proyecto: convertirse en un gran centro cultural con cuatro espacios dedicados a las artes escénicas.
La iniciativa está impulsada por Atir Hospitality, el grupo hotelero fundado por José María Trénor, que a principios de este año cerró un acuerdo con la familia Balañá para liderar la transformación del edificio y contribuir a que la Rambla recupere su papel como gran eje cultural de Barcelona.
La inversión prevista inicialmente rondaba los 25 millones de euros, pero prácticamente se ha duplicado hasta alcanzar los 50 millones. Según ha explicado Trénor en un encuentro con medios, la previsión es recuperar la inversión en un plazo de entre 10 y 15 años.
Otoño de 2028
La reforma, que abarcará 10.000 metros cuadrados, ha sido confiada al estudio Batlle i Roig y, según ha explicado Trénor, las cuatro salas estarán plenamente operativas en otoño de 2028, con ascensores, baños y todas las dotaciones necesarias para transformar este conjunto histórico en un gran centro cultural contemporáneo.
“La ambición es máxima. No hay un edificio como este”, asegura. Aunque se trata de su primera incursión en el mundo del espectáculo, confía en el auge que ha experimentado la industria del entretenimiento tras la pandemia. Habrá teatro, música en vivo, danza e incluso experiencias inmersivas.
En una primera fase se planteó desarrollar el proyecto junto a Cirque du Soleil, pero el acuerdo no llegó a prosperar, algo que ahora consideran positivo. “Habríamos tenido que renunciar a espacios y, con el proyecto actual, no te la juegas todo a una sola propuesta: tienes muchas distintas”.
La antigua Sala Principal del teatro Cedida
Los espacios
Uno de los espacios que se habría perdido es el Jai Alai, situado en la planta superior. Antiguamente fue un frontón y buena parte de sus elementos originales se conservarán.
La rehabilitación está siendo especialmente respetuosa con el edificio, preservando no solo los elementos de valor patrimonial, sino también aquellos que recuerdan las distintas vidas que ha tenido el espacio, como la pared del antiguo frontón.
Se trata de un área versátil, pensada para acoger espectáculos de todo tipo. Junto a ella se ubicará el restaurante, de acceso exclusivo para los asistentes a las funciones.
Fotografía antigua del frontón Jai Alai
El teatro también está rehabilitando la Sala Principal, la más grande del complejo, con capacidad para 850 espectadores y elementos de estilo art déco. Junto a ella se encuentra la Sala Latino, cuyo nombre no descartan cambiar —“Latino remite demasiado a Bad Bunny”, ha bromeado Trénor—, pensada para comedia y formatos musicales más íntimos, con una capacidad de entre 200 y 250 espectadores.
La joya de la corona es la Cúpula de Venus, un espacio de 1847, de menor capacidad, pero coronado por una espectacular cúpula neoclásica de 14 metros de diámetro y 17 de altura. Allí podrán celebrarse actuaciones de pequeño formato, presentaciones de libros y otros actos culturales. Es obra del arquitecto Francisco Daniel Molina.
"Un espacio absurdo"
También es obra de Molina la fachada, de 1840. Las obras de rehabilitación buscan devolverle su aspecto original y restaurarla con la máxima fidelidad a su configuración histórica.
Algunos de los espacios que se recuperan en esta intervención llevaban más de 35 años en desuso. No es extraño: se trata de estancias de lo más variopintas. “Es un espacio absurdo, pero hoy día tiene sentido, porque los espectáculos culturales se están desplazando fuera de los formatos tradicionales”, concluye Trénor.