Montaje con la filial de Miami de Mediapro y el logo del IRS,  la autoridad fiscal federal de Estados Unidos

Montaje con la filial de Miami de Mediapro y el logo del IRS, la autoridad fiscal federal de Estados Unidos Crónica Global

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La ingeniería contable de Mediapro en EEUU: cómo generó pérdidas ficticias para rebajar su factura fiscal

Documentos internos y fuentes revelan un presunto sistema para inflar las pérdidas de su filial de Miami con el fin de defraudar a la Hacienda estadounidense

Más información: Los correos que señalan a Tatxo Benet por presuntas presiones a empleados en el ‘Fifagate’

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La sombra del escándalo de corrupción de la FIFA sigue alargándose para Mediapro. Documentación interna y testimonios directos de exdirectivos a los que ha tenido acceso este medio revelan que la compañía diseñó un entramado contable para, presuntamente, generar pérdidas millonarias artificiales en su filial estadounidense, Imagina US.

¿El objetivo? Reducir su factura fiscal para engañar a la Hacienda estadounidense (IRS), maquillar los malos resultados de la matriz en España y asfixiar económicamente a su socio minoritario en Miami.

Mediapro no ha querido pronunciarse sobre estas informaciones: “La actual dirección de la compañía no va a hacer nuevos comentarios de ningún tipo sobre este tema”, han señalado fuentes de la compañía.

Gastos millonarios

Según las fuentes y los correos internos analizados, la estrategia se orquestó a partir de 2015 con la llegada de Irantzu Díez como nueva CEO en Estados Unidos, quien asumió el control absoluto bajo las directrices de Tatxo Benet desde España.

La táctica pasaba por cargar a la filial estadounidense costes que no le correspondían. Las fuentes consultadas aseguran que se llegaron a endosar a Imagina US los honorarios millonarios de los abogados penalistas de “cuello blanco” que defendían a los ejecutivos españoles —esto es, Jaume Roures, Tatxo Benet y Gerard Romy— salpicados por el caso FIFA.

Para poder encajar estos gastos, la dirección obligó a su asesor fiscal estadounidense a enmendar las declaraciones de impuestos de hasta cinco años atrás.

El empresario Tatxo Benet

El empresario Tatxo Benet David Zorrakino Europa Press

Desvío

Esta operativa, que generaba enormes pérdidas ficticias de forma sistemática, trasladaba intencionadamente el impacto económico al entonces CEO y socio minoritario de la filial.

Al forzar este escenario negativo, el partner quedó privado del cobro de dividendos y obligado a asumir una deuda irreal. Todo ello por una "mala gestión" económica atribuible al socio mayoritario, en cuyo vértice se encontraba, en última instancia, Gerard Romy, cofundador de Mediapro con Roures y Benet.

Este último llegó a estar considerado en paradero desconocido por el Departamento de Estado, explicó este medio.

Gastos de ropa y comidas

En cualquier caso, las irregularidades descritas no se limitaron a la asignación de los costes legales. La documentación también apunta a la imputación a Miami de gastos generales de la matriz española de forma injustificada.

Asimismo, también asegura que se utilizaron fondos de la empresa para costear los gastos personales de la nueva dirección; Irantzu Díez cargó como costes empresariales deducibles facturas puramente personales, incluyendo compras de ropa, comidas, los gastos de su mudanza y la duplicación de su propia nómina.

A esto se sumó la creación de préstamos ficticios entre sociedades del grupo para bloquear el reparto contractual de beneficios.

Sede de Mediapro en Estados Unidos

Sede de Mediapro en Estados Unidos Europa Press

"Tenéis que hacer trampa"

Este conjunto de prácticas se produjo en un contexto de férreo control desde la matriz y bajo una cultura corporativa que asombraba a los propios asesores estadounidenses. Según relatan las fuentes, cuando la filial estadounidense lograba superar las auditorías del gobierno sin incidencias, los directivos en España les reprendían: "Hacerlo bien lo hace cualquiera, lo hace mi sobrino con 15 años. Vosotros tenéis que buscar hacer trampa".

Aunque la documentación consultada refleja intentos por parte del personal administrativo de denunciar este entramado ante la Hacienda estadounidense (IRS) mediante programas de informantes, el clima de terror impuesto por los abogados de la empresa dificultó la colaboración de los trabajadores.

Debido a la complejidad de los procesos, las fuentes consultadas admiten desconocer si el fisco estadounidense mantiene a día de hoy una investigación activa sobre este caso.

Nota aclaratoria: Esta información ha recibido una solicitud de rectificación de Irantzu Díez.