El Centre de la Vila se queda en la cartera de Mercasa tras una subasta sin concurrencia / EP

El Centre de la Vila se queda en la cartera de Mercasa tras una subasta sin concurrencia / EP

Business

Nadie quiere el Centre de la Vila: la subasta por el centro comercial también fue fantasma

La pública Mercasa, propietaria de los principales mercados de abastecimientos españoles, se queda finalmente con un activo con notable deterioro y más de la mitad de locales sin alquilar

Más información: Subastan el centro comercial fantasma de Barcelona

Leer en Castellano
Publicada

Ni a precio de derribo. El Centre de la Vila se queda bajo el control de Mercasa después de que ningún particular, compañía o grupo inversor haya mostrado interés en participar en la subasta que la compañía pública auspiciara a través de la Sociedad Mercantil Estatal de Gestión Inmobiliaria de Patrimonio (Segipsa, dependiente del Ministerio de Hacienda).

La cita ha sido este miércoles en la sede de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre - Real Casa de la Moneda, situada en el madrileño distrito de Salamanca. Y se ha tratado de una subasta de aspecto fantasmal, como el del activo para el que se buscaba comprador.

Fachada del Centre de la Vila / EP

Fachada del Centre de la Vila / EP

El proceso ha concluido poco antes de que llegara la hora fijada para su inicio. Transcurridos los noventa minutos establecidos para el registro de acreditaciones y la entrega de la documentación por parte de los potenciales interesados, no se consignó concurrencia alguna. El personal encargado de la organización del acto ha procedido a continuación a darlo por concluido.

Para participar en la subasta se exigía una fianza de 1,285 millones de euros, el 5% del tipo de la primera subasta, que se había establecido en 25,7 millones. Una cantidad que suponía poner el Centre de la Vila a disposición de potenciales compradores a precios de derribo.

Con la referencia de las últimas operaciones de compraventa que se han registrado en el segmento de los centros comerciales, el precio de salida del activo presentaba un descuento de en torno al 75%.

El estímulo del coste se agrandó a medida que avanzó el tiempo sin que llegaran pujadores. "Si se presentara un interesado ahora con la documentación en regla y la fianza, se lo podría llevar por el mínimo establecido, el precio más bajo de todos", según han explicado miembros del equipo organizador de la subasta a Crónica Global.

Ni el mínimo

Una cantidad que apenas superaba los 18,5 millones de euros, correspondiente al tipo de la tercera subasta. No fue suficiente para atraer la atención de potenciales compradores.

A la espera del cierre definitivo del acta de la subasta, tampoco se habían presentado ofertas en la sede de Segipsa. "Aunque la subasta concluyera sin concurrencia, cabría la posibilidad de que algún interesado presentara la documentación en Segipsa y fuera admitida antes de concluir el acta", aseguran a este medio fuentes familiarizados con estos procesos.

Un extremo del que no hay constancia. Tras este último intento por parte de Mercasa de encontrar comprador para el Centre de la Vila, el futuro del centro parece oscurecerse por momentos.

Inaugurado en 1996, la zona comercial llegaba a un lugar con un amplio potencial de crecimiento. Establecido en la zona que albergó la villa olímpica de los Juegos de Barcelona, el centro se planeaba como una zona de encuentro para los vecinos que empezaban a poblar el barrio. Y como una referencia para realizar sus compras.

Fachada del Centre de la Vila, en la antigua Villa Olímpica de la Ciudad Condal / EP

Fachada del Centre de la Vila, en la antigua Villa Olímpica de la Ciudad Condal / EP

Sin embargo, su decadencia es más que evidente desde hace más de 15 años. Frente a otros centros abiertos en un contexto temporal similar, el Centre de la Vila no ha acometido una reforma de calado en sus instalaciones. De modo que el paso del tiempo ha acelerado el deterioro.

Como prueba, el progresivo abandono de los locales por parte de los diferentes operadores. Algo que se ha traducido en que el Centre de la Vila ha llegado a esta subasta con menos de la mitad de los espacios disponibles alquilados.

En los últimos tiempos, uno de los golpes más duros ha sido la marcha de la cadena de cines multisalas Yelmo.

Negativa consistorial

Precisamente, la notable inversión que cualquier potencial comprador habría de acometer para poder rentabilizar la adquisición del centro ha sido uno de los factores que más ha pesado a la hora de que el activo no haya llamado la atención de los inversores.

También lo fue a la hora de que no prosperaran las negociaciones del pasado año de Mercasa con el Ayuntamiento de Barcelona para traspasar el Centre de la Vila. Ya por entonces, la sociedad pública que controla los principales mercados de abastecimientos de España, incluido Mercabarna, rebajó de forma notable sus pretensiones económicas iniciales, en torno a 80 millones de euros.

Todos los esfuerzos fueron baldíos. La última iniciativa tampoco ha prosperado. Mercasa no parece dispuesta a asumir el coste de la reforma necesaria para que el centro comercial reverdezca sus laureles. Un cóctel que le condena a la más absoluta incertidumbre.