Sergio Oslé y Carlos Nuñez con el edificio de Mediapro de fondo

Sergio Oslé y Carlos Nuñez con el edificio de Mediapro de fondo

Business

Mediapro estudia cambiarse el nombre para deshacerse de la herencia de Roures y Tatxo

El nuevo equipo gestor, liderado por Carlos Núñez y Sergio Oslé, medita hacer un 'rebranding' corporativo que permita al grupo audiovisual desvincularse de décadas de escándalos

La compañía también descarta trasladar su sede a Madrid mientras trata de evitar la quiebra

Contenido relacionado: Jaume Roures se une a un fondo y ofrece a Pimco la recompra de Mediapro

Leer en Castellano
Publicada
Actualizada

Los nuevos gestores de Mediapro estudian cambiarle el nombre a la empresa para desprenderse de la "herencia tóxica" de Jaume Roures y Tatxo Benet.

Según confirman fuentes cercanas a la dirección del grupo, el rebranding responde a la necesidad de desvincularse de una reputación gravemente dañada tras años de errática gestión de sus dos fundadores históricos.

Los gestores consideran que la marca Mediapro arrastra un pasivo reputacional sin precedentes en el audiovisual europeo, con serias dificultades para volver a operar en países como Italia o Francia, y con la sombra del Fifagate aún sobrevolando Estados Unidos.

A todo ello, fuentes oficiales de Mediapro explican a este medio que "no es un tema que esté sobre la mesa en estos momentos".

Sergio Oslé, presidente de Mediapro

Sergio Oslé, presidente de Mediapro Europa Press

Otras fuentes cercanas al nuevo equipo gestor lo desmienten: el equipo directivo ha comprobado hasta qué punto hay que "desmantelar" todo lo que recuerde "a los dos fundadores".

Entre ellos hay contratos desorbitados con directivos y trabajadores, activos "inútiles" y líneas de negocio deficitarias.

Escándalos

El capítulo que más ha lastrado la reputación de Mediapro ha sido el Fifagate. En 2018, Imagina, hólding de Mediapro, reconoció ante la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York haber pagado sobornos a directivos de la Concacaf para hacerse con los derechos audiovisuales de las fases de clasificación para los Mundiales de 2014, 2018 y 2022.

La empresa pagó 25 millones de dólares de multa para cerrar el caso y el FBI, que había investigado la trama durante más de tres años, describió a la filial americana como una empresa "estructuralmente corrupta" en sus operaciones. El tercer cofundador del grupo, Gerard Romy, fue acusado como fugitivo durante años por su papel en los sobornos. Un giro procesal dejó el caso virtualmente archivado en marzo de 2026.

En Francia se gestó otro terremoto. Mediapro ganó el concurso de la liga francesa en 2018 y se comprometió a pagar más de 1.000 millones de euros por temporada entre 2020 y 2024 por los derechos de la competición. Roures y Tatxo lanzaron el canal Téléfoot en agosto de 2020, pero en septiembre de ese mismo año ya no podía pagar sus compromisos.

Entonces, quisieron revisar el contrato a la baja: alegaban que el fútbol francés no valía ese dinero. Solo consiguieron 400.000 abonados con una tarifa de 25 euros al mes y la Justicia les retiró el acuerdo. Desde entonces, el fútbol francés está muy dañado financieramente.

EEUU, Francia e Italia

En marzo de 2018, Mediapro ganó la subasta de los derechos de la Serie A italiana con una oferta de 1.050 millones de euros por temporada. Sin embargo, la competición rescindió el contrato porque Mediapro no aportó las garantías económicas necesarias para respaldar los pagos. Además, un juez de Milán anuló en mayo de 2018 la propia subasta organizada por Mediapro para revender esos derechos a otros operadores, al considerar que violaba la normativa antimonopolio.

Ello derivó en una batalla judicial. La liga reclamó 460 millones de euros a Mediapro por daños y perjuicios, mientras que Mediapro reclamó a su vez 210 millones por los daños de la rescisión más los 52 millones que había adelantado como anticipo.

Jaume Roures, presidente ejecutivo de Mediapro, con Tatxo Benet, cofundador y CEO de Joye Media

Jaume Roures, presidente ejecutivo de Mediapro, con Tatxo Benet, cofundador y CEO de Joye Media EP

Ahora, Mediapro tiene muy complicado operar en Italia y en Francia, debido a los contenciosos judiciales abiertos y a su destruida reputación. Con todo, no existe una prohibición estatal formal.

Capital chino dilapidado

Desde la entrada del capital chino con el extraño y desconocido fondo Orient Hontai en 2018, la empresa ha acumulado más de 1.000 millones de euros en pérdidas.

Cerró 2024 con números rojos de 79 millones, su facturación cayó a la mitad, y la agencia Fitch rebajó su deuda a la categoría de bono basura. Además, la empresa ha presentado un ERE para casi 200 trabajadores, con posibilidad de incrementar "próximamente".

¿Traslado a Madrid?

Paralelamente, este medio ha podido saber que el grupo ha planteado trasladar su sede a Madrid y abandonar su compromiso con Barcelona, pero ha descartado la idea. El imponente edificio de la avenida Diagonal (regalado por el Ayuntamiento) continuará alojando la sede social del grupo.

Sin embargo, el ERE ha tenido más impacto en Barcelona que en la capital; y algunos de los cargos ejecutivos que se ubicaban en la Ciudad Condal se han trasladado a Madrid".

Tatxo, a la desesperada

Mientras, Tatxo Benet intenta vender el 5% del capital que aún reposa en sus manos, pero la valoración que él hace del porcentaje es mucho más elevada que la que le ofrece Orient Hontai.

De hecho, fuentes conocedoras de la situación económica del grupo señalan que el precio de venta debería ser cero. "El grupo está quebrado. No vale ni un euro", apuntan.