Col.legi Miró Barcelona
El colegio Miró de Barcelona acaba en concurso de acreedores
El centro, sito en la calle Cristóbal de Moura, ha permanecido bajo gestión familiar durante 75 años
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La sociedad Col.legi Miró ha entrado en concurso de acreedores tras encadenar varios ejercicios de resultados deficitarios. Por medio del procedimiento, pretende una liquidación ordenada de sus bienes y el cierre de las instalaciones cuando termine el año académico.
El expediente lo tramita el Juzgado Mercantil número 8 de Barcelona, que ha suspendido las facultades de gestión y ha confiado la administración concursal al abogado Ignacio Alonso-Cuevillas Fortuny.
Col.legi Miró salda los ejercicios con pérdidas desde hace años. Como consecuencia de ellas, sus fondos propios arrojan cifras deficitarias.
Metrópoli Abierta informó el pasado mes de diciembre de que la entidad había comunicado a los padres y profesores que preveía cesar las clases una vez concluido el próximo curso. Atribuía sus dificultades económicas a la bajada de la natalidad y a los retrasos en el cobro de subvenciones.
Gestión familiar
La Generalitat le concedió este año dos partidas, por un importe conjunto de 423.000 euros, en concepto de ayudas individuales de comedor correspondientes al pasado curso y el corriente.
Miró es una escuela concertada, ubicada en la calle Cristóbal de Moura, en el barrio de Sant Martí de Provençals.
Abrió sus puertas hace 75 años y se mantuvo siempre bajo la dirección de la misma familia. Eduardo Miró Salagridas desempeña el cargo de administrador.
Con Col.legi Miró son ya tres las instituciones académicas que han sucumbido en un concurso de acreedores terminal durante el último año. En mayo de 2025 cayó el Sagrat Cor, de Gavà, que presentó quiebra con el propósito de liquidarse.
En octubre último le tocó el turno a Mireia, sito en la calle Ausiàs Marc, de Barcelona.