Jaume Roures en un fotomontaje con el edificio de Mediapro de fondo

Jaume Roures en un fotomontaje con el edificio de Mediapro de fondo

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Jaume Roures se une a un fondo y ofrece a Pimco la recompra de Mediapro

El fundador de la productora, apartado de la compañía en 2023 por el accionista mayoritario Orient Hontai, estudia una operación de capitalización de la deuda de Pimco que le permita recuperar las riendas del gigante audiovisual que construyó durante tres décadas

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Jaume Roures explora su regreso al gigante audiovisual Mediapro, la empresa que él mismo fundó hace tres décadas y de la que fue apartado en octubre de 2023 a instancias del accionista mayoritario chino Orient Hontai, filial de Southwind Media Capital.

Según ha podido saber este medio de fuentes cercanas a la compañía, el empresario explora desde hace semanas la posibilidad de recomprar la empresa y volver a coger el timón de la misma.

La fórmula que estudia Roures es la adquisición de la deuda que Mediapro mantiene con la gestora norteamericana Pimco (Pacific Investment Management Company), su principal acreedor.

A Roures le acompañaría un fondo de inversión, cuyo nombre aún no ha trascendido. La operación aún se encuentra en una fase exploratoria, pero el empresario está en conversaciones para articular un vehículo conjunto que comprase ese pasivo con descuento sobre el valor nominal.

Pimco aprieta a Mediapro por la deuda

En paralelo, la nueva cúpula directiva de Mediapro, formada por Sergio Oslé como presidente y Carlos Núñez como consejero delegado, negocia con Pimco condiciones para evitar que el acreedor ejecute las garantías del préstamo, lo que le otorgaría el control efectivo de la empresa al fondo americano.

La productora ha incumplido los covenants —las cláusulas financieras pactadas con el acreedor— y la ratio deuda/ebitda supera las cinco veces, muy por encima del umbral de referencia del mercado.

La sede de Grupo Mediapro en la avenida Diagonal de Barcelona

La sede de Grupo Mediapro en la avenida Diagonal de Barcelona Cedida

La compañía acumula una deuda próxima a los 600 millones de euros, con Pimco como acreedor casi exclusivo, con cerca de 500 millones del total. Fitch rebajó el año pasado la calificación de la productora a "B-", equivalente a bono basura y con alta probabilidad de impago. Moody's ha ido un paso más allá en enero de 2026 y la ha situado en "Caa1" con perspectiva negativa, una categoría que equivale a alto riesgo de impago o quiebra.

Este marzo, la dirección ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 250 trabajadores en España —el 22% de la plantilla nacional—, mientras a escala internacional se baraja la salida de hasta 1.000 personas de una plantilla de 7.000.

Southwind quiere vender

Southwind, que en 2022 inyectó 620 millones y ha invertido en total más de 1.500 millones desde su entrada, contempla un posible precio de venta de entre 200 y 300 millones netos, una vez descontada la deuda. El valor que exploró el grupo Secuoya a finales de 2025 valoraba la compañía en unos 700 millones en conjunto, deuda incluida.

En 2023, el fondo chino forzó la salida de Roures como socio director de la compañía y éste vendió un 5% del accionariado por 50 millones de euros. En aquel momento, Mediapro se valoraba todavía en el entorno de los 1.000 millones.

Dos años y medio después, la empresa vale menos de la mitad, y Southwind ha cosechado cuantiosas pérdidas en los años posteriores a la salida de Roures.

Tatxo Benet, en una imagen de archivo

Tatxo Benet, en una imagen de archivo David Zorrakino Europa Press

Por su lado, el cofundador de Mediapro, Tatxo Benet, mantiene aún un 5% del capital de la productora, y busca su venta. Sin embargo, hay diferencias entre su pretensión y la del fondo: mientras que Benet busca 50 millones, el mismo precio que antaño se dio a Roures, Southwind considera que las pérdidas económicas y la reducción del negocio han lastrado la valoración del grupo en solo dos años. Por ello, apenas le ofrecen 15 millones.

Fórmula de recompra

Fuentes financieras explican que, para ejecutar la hipotética operación, existen varias fórmulas.

La más directa consistiría en que el vehículo de Roures adquiriese la deuda de Pimco por debajo del valor nominal y posteriormente negociase con Southwind una conversión de ese pasivo en participaciones del capital de Mediapro. Si la conversión se hiciese sobre una valoración baja de la empresa, Roures y sus socios podrían hacerse con un porcentaje mayoritario del capital a un coste total muy inferior al valor histórico de la compañía.

Jaume Roures y Tatxo Benet en su etapa en Mediapro

Jaume Roures y Tatxo Benet en su etapa en Mediapro EP

Una variante más agresiva sería que el comprador de la deuda esperase a que Mediapro incumpla definitivamente los covenants para ejecutar las garantías del préstamo y hacerse con el control de los activos de la empresa sin necesidad de negociar con el actual accionista.

Una tercera hipótesis es que el vehículo de Roures no sólo comprase la deuda, sino que aportase liquidez adicional a cambio de condiciones preferenciales y de una conversión parcial de esa nueva deuda en capital. En paralelo, se negociaría con Southwind una reducción de su participación.

La nueva vida de Roures

En estos dos años sin Mediapro, el directivo catalán ha retomado su actividad empresarial. La adquisición de una participación mayoritaria en Goroka, la productora de la célebre serie Crims, ha sido solamente el último paso. En paralelo, Roures también está tejiendo su estrategia para invertir en el sector inmobiliario, la otra pata de su patrimonio.

Además, preside Abacus Futur, conglomerado editorial y audiovisual diseñado por la cooperativa Abacus tras la compra de los sellos editoriales de Grup Enciclopèdia Catalana.

Contactados por este medio, ni el entorno de Jaume Roures ni Mediapro han querido confirmar la existencia de ninguna negociación formal. La operación, de existir, se encuentra en una fase de análisis y tanteo y sin haber dado lugar a ofertas vinculantes.