Presentación del 'Informe Fénix' en el Col·legi de Periodistes de Barcelona Crónica Global
Un informe alerta del impacto de la inmigración en la economía catalana: "Es un crecimiento que empobrece"
Un grupo de economistas sostiene que el modelo de los últimos 25 años ha sido de baja productividad y bajos salarios
Más información: Foment cifra en 49.500 millones el déficit inversor en infraestructuras de Cataluña desde 2009
Un grupo de economistas ha publicado un informe en el que advierten sobre el impacto del aumento poblacional en el crecimiento económico en Cataluña. A su juicio, este sería “un crecimiento que empobrece”.
Bajo el título 'Informe Fénix', ha sido coordinado por el ingeniero y escritor Xavier Roig; elaborado por los economistas Xavier Cuadras, Modest Guinjoan y Miquel Puig, y cuenta con la participación de Jordi Galí, Guillem López-Casasnovas y Jaume Ventura.
Logo del 'Informe Fénix' Cedida
El país se desangra
El informe dibuja un escenario sombrío. Los economistas aseguran que el modelo actual pone en riesgo el Estado del bienestar y el modelo de democracia social.
No escatiman en advertencias. “Proponemos medidas duras porque necesitamos medidas duras, no de bisturí", ha dicho Roig. "El país se desangra".
Con el informe, buscan revertir el modelo económico de los últimos 25 años, que sostienen que ha sido de baja productividad y bajos salarios.
El PIB per cápita
Lejos de los discursos triunfalistas sobre la subida del PIB, ellos se fijan en un dato que consideran más representativo del modelo económico: el PIB per cápita. “El PIB no nos indica el bienestar de un país”, señala Guinjoan.
Lamentan que Cataluña haya fiado el crecimiento del PIB al crecimiento de la población, a costa de reducir el PIB per cápita. Según el informe, con este modelo el ciudadano catalán se ha empobrecido 12 puntos porcentuales en comparación con el europeo.
Empleos "altamente subvencionados"
En este sentido, los autores alertan de la proliferación de empleos “altamente subvencionados”, es decir, aquellos con salarios anuales inferiores a 27.500 euros brutos en 2023.
Los consideran empleos altamente subvencionados porque no permiten cubrir ni siquiera el coste de los servicios públicos más directos de los que se benefician los trabajadores, como la educación y la sanidad.
Imagen de un trabajador con su ordenador
El papel de los empresarios
“Hay demasiados empresarios que crean demasiados empleos de poca calidad”, ha alertado Puig. En ese sentido, se oponen a la opinión del presidente de Foment, Josep Lluís Sánchez Llibre, de que los empresarios necesitan la inmigración como el aire que respiran.
A su juicio, lo que beneficia a los empresarios no siempre beneficia al ciudadano catalán, y señalan la industria alimentaria, los servicios auxiliares y la hostelería como sectores en los que este problema resulta especialmente grave.
Aragón, casi por delante
No descartan que en Cataluña existan otros problemas que hacen que su economía se resienta, como el de las infraestructuras, pero reiteran que el principal problema que tiene la economía catalana es la productividad.
A modo de advertencia, señalan que la productividad catalana en 2023 se situaba a la cola de Europa entre las regiones industriales, las regiones comparables y los pequeños estados europeos, y que incluso Aragón está a punto de superar a Cataluña en PIB per cápita: "El día que eso pase nos sentará muy mal y querrá decir muchas cosas", ha dicho Puig.
Las soluciones
Roig ha remarcado que los responsables políticos catalanes no pueden escudarse en Madrid para no tomar medidas que reviertan la situación actual, ya que muchas de ellas dependen de los poderes catalanes: autonómico, diputaciones y ayuntamientos.
Aumentar la transparencia, eliminar ventajas fiscales que favorezcan la baja productividad e incrementar el salario mínimo para frenar la expansión de puestos de trabajo poco cualificados son algunas de las medidas que consideran imprescindibles para revertir la situación.
También piden implementar políticas de inmigración selectiva, reducir la capacidad turística, reformar las políticas de empleo y hacer obligatorio el conocimiento del catalán como requisito para ocupar determinados puestos de trabajo.
Señalan, sin embargo, que el informe no es ni antiinmigración ni antiturismo, sino que exige que el modelo productivo incorpore todos los costes reales de los trabajadores.
Los firmantes
Los perfiles que firman el informe no tienen una vinculación partidista concreta, aunque sí puede afirmarse que todos comparten una sensibilidad catalanista. Miquel Puig es quien mantiene una relación política más explícita, especialmente por su proximidad al independentismo catalán (fue concejal de Barcelona por Esquerra Republicana, elegido en la lista de Ernest Maragall en 2019).
La presencia de Tatxo Benet en primera fila durante el encuentro con los medios también reforzaba esa vertiente catalanista. Sin embargo, se trata de perfiles distintos que, durante la elaboración del informe, han tenido que dejar en ocasiones sus opiniones personales en un segundo plano para priorizar el consenso, según han explicado.
“Un grupo de economistas de este nivel juntos en un informe es algo excepcional”, ha señalado Roig. “Y es excepcional porque los tiempos también lo son”.