Fotomontaje de Altima y Truyols

Fotomontaje de Altima y Truyols CG

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La pifia de Sabadell y una guerra interna complican la compra de Truyols por Àltima

La compañía controlada por tres familias catalanas (Ventura, Fenés y Viñas) estaría en negociaciones para adquirir Truyols por una cifra estimada entre 60 y 80 millones de euros, según apuntalan fuentes del sector

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Àltima, el segundo operador privado del sector funerario en Cataluña, negocia la posible adquisición de Truyols como parte de su estrategia de crecimiento inorgánico, según fuentes del sector de las pompas fúnebres. La operación, agregan, podría situarse entre 60 y 80 millones de euros.

Este movimiento coincide con el reciente escándalo entre Truyols y otra funeraria, Torra, por un grave error ocurrido en Sabadell, donde se intercambiaron dos cadáveres, como reveló este medio en exclusiva.

En enero, dos personas fallecieron casi a la vez en el Hospital Parc Taulí y ambas empresas se confundieron, recogiendo cada una el cadáver equivocado. Ahora un familiar afectado ha presentado una querella penal, mientras las empresas lo atribuyen a un “error humano”.

Disenso interno

También concurre con que en el entorno de Truyols habría una presunta guerra interna sobre la gestión de la compañía, con debates sobre si venderla o mantenerla como empresa familiar, según agregan las fuentes consultadas.

Consultadas las partes implicadas en la operación, hasta el cierre de esta edición no se había obtenido respuesta.

Empresa histórica

Truyols tiene sus orígenes en la antigua Funeraria Montserrat, fundada en el siglo XIX (1860) por Francisco Truyols y su mujer en Cerdanyola del Vallès. De aquel primer taller familiar nació una saga ligada tanto al oficio de la carpintería como al servicio funerario, según recoge Tot.

Más tarde, la actividad se consolidó bajo una denominación similar y, con la incorporación de Tomàs Costa i Truyols a la dirección, la empresa dio un nuevo salto en 1982 al constituirse como Truyols Serveis Funeraris.

La compañía, con sede en Ripollet, ha reforzado en los últimos años su presencia en el Vallès, donde gestiona ocho tanatorios y cuatro cementerios. En 2024, facturó 8,2 millones.

Conflicto interno

A pesar de su crecimiento, conserva su carácter de empresa familiar. En la actualidad, la dirección recae en los descendientes de la familia, Francesc Fernández Costa y Marc Fernández Costa, que continúan al frente del negocio.

En cualquier caso, según apuntan las mismas fuentes, Truyols atravesaría en estos momentos "un debate interno" sobre su futuro, entre la posibilidad de la venta o una integración en un grupo mayor. En esta discusión, estaría implicada la viuda de Tomàs.

Tanatorio y Cementerio de Cerdanyola, que opera Truyols

Tanatorio y Cementerio de Cerdanyola, que opera Truyols Cedida

Evolución de Àltima

Con sede en Sant Boi de Llobregat, Áltima (Serveis Funeraris Integrals) está controlada por las familias catalanas Ventura, Fenés y Viñas, que en 2002 unieron sus negocios para dar forma al grupo actual. Desde entonces, la firma ha ido ampliando su perímetro hasta superar una veintena de empresas vinculadas al sector funerario.

En 2025, dio un paso más al entrar por primera vez en el terreno de las pompas fúnebres para mascotas, en línea con nuevas demandas sociales. En concreto, abrió en Rubí un espacio destinado a mascotas, con una inversión cercana al medio millón de euros, que incluye servicio de cremación y una sala específica para despedidas.

Prueba 'beta' con Truyols

Esta expansión también se ha apoyado en otras inversiones en su área de influencia en Barcelona, donde ha destinado alrededor de 14 millones a la apertura de tres nuevos equipamientos: un tanatorio en Sabadell, otro en Manresa y un edificio corporativo en Roques Blanques (El Papiol).

Áltima ya testeó una alianza con Truyols cuando abrió un tanatorio conjunto en Terrassa en 2018.

Negocio

Al tiempo, la compañía ha seguido creciendo de forma inorgánica con adquisiciones, como la incorporación en 2023 de una funeraria en Baleares, donde hasta entonces no operaba.

En conjunto, Àltima dispone de una cuarentena de tanatorios y gestiona 19 cementerios. Según las últimas cuentas disponibles, la compañía registró una facturación de 65 millones en 2024.