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Nueva etapa en la larga historia de la juguetera Educa Borrás. Tras la toma de control por el fondo británico Cheyne Capital, el fabricante de productos tan emblemáticos como el Telesketch, el Cluedo o el Magia Borrás inició el camino de la recuperación de un complicado escenario que le había llevado a las puertas del concurso. Para tal fin, el actual propietario de la compañía ha confiado la gestión a la dupla formada por Susana Dabán, la consejera delegada; e Ignacio Silva, designado presidente del consejo.

Mientras Dabán ya formaba parte del anterior equipo gestor y, por ende, conoce notablemente las circunstancias de la compañía, Silva representa la figura de un directivo con larga experiencia en grandes empresas pero ajeno por completo al sector juguetero, hasta la fecha.

Todo lo contrario de lo que sucede con el segmento de la alimentación y el gran consumo, en el que Silva es todo un referente. De hecho, actualmente se desempeña como presidente del consejo de administración de Deoleo, una de las aceiteras más poderosas de toda Europa.

Silva se unió al grupo controlado anteriormente por la familia Salazar en 2019, en calidad de consejero delegado. Un cargo que ejerció durante algo más de cinco años y medio, en los que tuvo que afrontar escenarios tan complicados como la crisis de la pandemia del coronavirus; y las turbulencias generadas en el mercado por los efectos de la invasión rusa de Ucrania, derivados en las cifras de inflación más elevadas en cuatro décadas.

Puntos de unión

El ejecutivo dejó el cargo a finales de 2024, pero ha continuado como presidente hasta la actualidad. Meses después, se incorporó al consejo de administración del productor de helados Farggi La Menorquina, como vocal.

El nexo entre las dos empresas alimentarias y la juguetera afincada en Sant Quirze del Vallès cabe encontrarlo precisamente en Cheyne Capital.

Como en el caso de Educa Borrás, el fondo británico es el propietario de Lacrem, la empresa que fabrica los productos Farggi La Menorquina. El vehículo se hizo con el control de la compañía desde su posición de acreedor, a través de la capitalización de créditos y la posterior inyección de fondos. Una maniobra similar a la que ha llevado a cabo con Educa Borrás.

En su caso, Deoleo está participado de forma mayoritaria por el fondo CVC. No obstante, uno de sus principales acreedores también es Cheyne Capital. Poco después de que Silva dejara su cargo ejecutivo en Deoleo, la entidad británica ha contado con él para formar parte del órgano de gobierno de la firma heladera.

De Panrico a Schweppes

Han sido únicamente los últimos pasos de Silva en una carrera en los segmentos de consumo y alimentación que inició a comienzos de los 90 en el gigante Unilever. Durante más de diez años fue director comercial de Panrico, para unirse después al grupo Schweppes Suntory, cuyo negocio en España dirigió durante tres años. De ahí pasó a desempeñar funciones como consejero delegado de la división de Iberia y director de desarrollo de negocio para todo el sur de Europa.

Una experiencia que también le ha llevado a tener un papel relevante en algunas de las principales asociaciones empresariales del sector. Así, desde 2022 forma parte del consejo directivo de Aecoc, la gran patronal de distribución y consumo. Un órgano que comparte con, entre otros, Jordi Gallés, presidente de Europastry; Jordi Llach, director general de Nestle España; y Jorge Villavecchia, director general de Damm.

También desde ese año preside la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB).

Cheyne Capital se hizo con el control de Educa Borrás, al tiempo que se convirtió en su principal acreedor al hacerse con la mayoría de los créditos concedidos en su día por la banca. Su primer movimiento fue un reequilibrio patrimonial a través de una reducción de capital a cero y un aumento simultáneo de 100.000 euros.

Una operación acordeón que, junto a los cuatro millones inyectados por Cheyne, permitió a Educa Borrás salir adelante e iniciar una nueva etapa. Otra más de una historia que se remonta a los últimos años del siglo XIX.

Uno de los juegos de Educa Borràs: el conocido como Magia Borràs / Cedida

Fue en 1894 cuando se fundó Borrás Plana, germen del actual grupo, que ya era un referente de la industria a comienzos del siglo pasado y que poco antes de la Guerra Civil dio los primeros pasos del producto que después se comercializó con el nombre de Magia Borrás.

La fusión con Educa Sallent, fundada en la década de los 60 y enfocada a los puzles y juegos de mesa dio lugar en los albores del siglo XXI al actual grupo, que da trabajo a unas 130 personas y vende sus célebres productos en 75 países.

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