Ramon Catalán, la iglesia de Sant Gregori Taumaturg y una pierna con liga

Ramon Catalán, la iglesia de Sant Gregori Taumaturg y una pierna con liga FOTOMONTAJE CG

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Un patrón del Polo acaba con los prostíbulos de Turó Park, corazón burgués de Barcelona

Blue Night cierra mañana martes desahuciado por el empresario Ramon Catalán

Bacarrá es historia desde 2024

Más información: Última noche en Bacarrá, el 'strip club' de Turó Park

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Un ex jefazo del Real Club de Polo de Barcelona (RCPB) ha conseguido lo que nadie logró: acabar con la actividad de prostitución en los entornos del Turó Park, el corazón burgués de la Ciudad Condal. Ramon Catalán, exmiembro de la junta del RCPB y expresidente del CSIO, concurso internacional de saltos de equitación, ha finiquitado Blue Night, que cerrará mañana martes. Se suma a la clausura de Bacarrá en 2024,.

Lo han detallado fuentes del ocio nocturno, que alertan de que el empresario ha logrado finiquitar el contrato de Blue Night en la codiciada esquina de las calles Beethoven con Bori i Fontestà.

El burdel ya no abrió el fin de semana y termina la actividad tras varios años de negocio en el elegante enclave.

Bacarrá cerró y ahora es Boris

La marcha de Blue Night se suma a la del tormentoso Bacarrá, una sala vecina de striptease que echó el cierre en 2024, como avanzó este medio.

Pocos meses después, este último local cambió totalmente de concepto y se convirtió en Boris, meca de la música electrónica en la zona alta. Lo impulsó Costa Este.

La caja fuerte sobre Pippemint

Frente a esos dos locales yace vacío Pippermint, bar de copas vinculado a Bacarrá --pero no al lenocinio-- que marcó parte de la historia de la noche barcelonesa de los años 80 y 90.

Cabe recordar que este pub tenía un piso superior en el que se encontró una caja fuerte que ocupaba toda una habitación, como explica el hombre que colaboró en la posterior reforma del piso, Bartolomé Criado, presidente de la Asociación de Vecinos de Turó Park.

Acuerdo

Ahora, el último cierre de un local de destape llega después de un largo pulso entre sus operadores y Catalán, que atesora algunos activos en esta manzana.

Tras la pugna se ha llegado a un acuerdo, por lo que Blue Night ya es historia.

El difícil encaje del ocio nocturno

Sin solución de continuidad, la industria de la noche ya se ha activado para transformar en discoteca el espacio, tal y como ocurrió con Bacarrá y Boris.

Catalán busca operador para rehabilitar el negocio y que lo reabran como club tranquilo para tomar una copa. Ello será posible porque la licencia está aparejada a la sala: no se puede trasladar a otra.

Desde la industria, no obstante, alertan de la dificultad de que convivan vecinos y oficinas colindantes con una eventual propuesta que abra hasta tarde.

Transformación

En cualquier caso, la zona aguarda a una compleja rehabilitación vecina para ganar valor. Ocurrirá en las antiguas Galerías Wagner, que un inversor confía en rehabilitar y reabrir como edificio de oficinas, avanzó este medio.

Si ello ocurriera, podría ayudar a cambiar el mix comercial de la zona.

Y contribuir al despegue comercial del Turó Park, que ya ha recibido como agua de mayo las nuevas oficinas de Aura Diagonal, en el antiguo El Corte Inglés de la plaza Francesc Macià. Allí se ha instalado Deloitte, ante el regocijo de la oferta de restauración vecina, que prevé una inyección de facturación.