El presidente ejecutivo de Puig, Marc Puig

El presidente ejecutivo de Puig, Marc Puig Europa Press

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Puig contrata para la operación de Estée Lauder al banco que sobrevaloró su salida a bolsa

El grupo de perfumería y belleza cuenta con Goldman Sachs como asesor para una potencial fusión con la compañía estadounidense, menos de dos años después de una OPV que el mercado reveló como inflada

Más información: Los Puig aspiran a un nuevo ‘pelotazo’ con la venta a Estée Lauder mientras dejan Cataluña sin otra multinacional

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Puig Brands recurre a un viejo conocido en busca de asesoramiento para la potencial operación corporativa que negocia con Estée Lauder. Se trata de Goldman Sachs, uno de los dos bancos de inversión que actuaron como coordinadores de la salida a bolsa del grupo de perfumería y belleza premium, que se produjo hace poco menos de dos años.

Por entonces, la compañía que preside Marc Puig perfiló el salto al parquet con el banco de inversión estadounidense y su competidor JP Morgan. La operación se articuló a través de una oferta pública de venta (OPV) y una oferta pública de suscripción (OPS) coordinadas.

Una OPV que llamó la atención por el precio fijado finalmente para cada uno de los títulos que los Puig, accionistas mayoritarios de la empresa, pusieron a la venta. Los 24,5 euros que los suscriptores de la operación pagaron por cada acción de Puig Brands se correspondieron con la cota más elevada de la horquilla establecida por los vendedores y los bancos asesores.

La cifra superó las estimaciones de los analistas, mientras que el mercado ya alertaba del riesgo que suponía optar por el precio más elevado.

Las Torres Puig, en Hospitalet de Llobregat / EP

Las Torres Puig, en Hospitalet de Llobregat / EP

A la presión para el valor derivada del escaso margen de subida con el que contaba, se sumaba el contexto de cierta incertidumbre que se daba ya entonces en las bolsas como consecuencia de las tensiones geopolíticas y la guerra comercial entre los bloques.

La valoración de la compañía, próxima a los 14.000 millones de euros, superó los cálculos de los analistas, cuyos argumentos no tardaron en confirmarse como atinados. Tras unas primeras semanas de estabilidad y moderadas alzas, los primeros resultados como empresa cotizada, algo por debajo de las expectativas, se tradujeron en un fuerte revés que envió la cotización a la zona de 20 euros.

Desde entonces, el valor no sólo no ha vuelto a aproximarse a su precio de salida sino que ni siquiera ha podido rebasar la citada cota de 20 euros. Una trayectoria que ha demostrado la sobrevaloración con la que salió al mercado.

Cerca de dos años después, Puig Brands vuelve a apoyarse en Goldman Sachs en el contexto de un hito que puede resultar histórico en el centenario grupo.

Cerrar el círculo

Como adelanta el diario Expansión, el banco de inversión trabajará con la compañía en el proceso negociador que mantiene con Estée Lauder, con una potencial compra por parte de la estadounidense y posterior fusión encima de la mesa.

De materializarse, la maniobra supondría una suerte de cierre de círculo para la familia Puig. La salida a bolsa ya le reportó ingresos próximos a los 3.000 millones de euros. Ahora, se encuentra ante la oportunidad de culminar la venta a través de una combinación de negocios que, eso sí, le dejará a buen seguro alejada de la toma de decisiones de la sociedad resultante.

Corrección

Tras una moderada corrección este miércoles, las acciones de Puig Brands han cerrado en 17,35 euros. Con vistas a una posible contraprestación para articular la operación con Estée Lauder, las estimaciones del mercado apuntan a un máximo de 18 euros por título, más de un 25% por debajo del precio de la salida a bolsa.

La combinación de ambos grupos daría lugar a una de las mayores empresas del sector en todo el mundo, con una capitalización en el entorno de 40.000 millones de dólares y una facturación próxima a los 18.000 millones.