Calles de Pals en una imagen de archivo
Batalla urbanística en la joya medieval de la Costa Brava
El Ayuntamiento de Pals ha aprobado recientemente un proyecto iniciado hace más de una década que, según apuntan los ecologistas, impulsa un "crecimiento excesivo", favorece a la actividad hotelera y amenaza espacios protegidos
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Nuevo conflicto en la Costa Brava. Pals se enfrenta a críticas de ecologistas por aprobar un plan urbanístico que ha evitado la participación ciudadana. Recicla un proyecto de 2014 que, según opositores, impulsa un "crecimiento excesivo", prioriza la actividad hotelera (uso comercial) y perjudica espacios naturales.
Se trata del Pla d'Ordenació Urbanística Municipal (POUM) de Pals, aprobado en noviembre pasado por el ayuntamiento, bajo el control de ERC con mayoría absoluta. Su objetivo principal es establecer un modelo de contención que favorezca la vivienda protegida, así como la eficiencia urbana y climática.
Pese a este fin, lo cierto es que el POUM enfrenta --desde esta semana-- alegaciones presentadas por SOS Costa Brava y Salvem la Platja de Pals. Mientras, el ayuntamiento se encuentra a la espera de los informes sectoriales para dar luz verde a la aprobación final.
Primer plan
El plan anterior comenzó en 2011, cuando el Ayuntamiento de Pals creó una comisión para revisar la regulación vigente desde 1986.
Años después, se emitió el Documento de Referencia ambiental y, en enero de 2015, el pleno aprobó por primera vez el plan, abriendo un periodo de exposición pública que también generó debate en aquel entonces.
Cambios necesarios
Fue en 2017 cuando la Generalitat de Cataluña tumbó el proyecto y obligó a una segunda aprobación inicial, al considerar que necesitaba ajustes profundos para cumplir los criterios de sostenibilidad y cohesión social.
Al mismo tiempo, en los años siguientes, durante la revisión del plan, otras regulaciones limitaron las licencias y gran parte del desarrollo previsto en la costa por su alto impacto ambiental, marcando nuevas condiciones para cualquier construcción y, con ello, condicionando el POUM.
Nuevo intento
Así, el Ayuntamiento de Pals decidió activar el expediente aprobado entre 2014 y 2015 en lugar de iniciar uno nuevo. El resultado se presentó el 27 de noviembre de 2025 como una “segunda aprobación" inicial, junto con los documentos que lo integran.
Según los colectivos opositores, de esta forma se saltó la participación ciudadana y el plan se aprobó directamente. Tras finalizar en febrero la fase de exposición pública, el consistorio decidirá ahora si estima o no las alegaciones .
¿Qué reclaman?
La principal queja de los ecologistas es que el proyecto permite casi 2.000 viviendas nuevas, 434 en suelos urbanizables y seis complejos hoteleros, "un desarrollo desproporcionado" para un municipio de solo 2.500 residentes", según explican.
Asimismo, la implantación de estos establecimientos se proyecta a tan solo 7 kilómetros del núcleo urbano del municipio, en una zona próxima a la playa que se encuentra dentro de un hábitat de interés comunitario prioritario, con un alto valor ambiental.
Por otro lado, desde el colectivo exigen la protección del pinar y del hábitat dunar de la playa de Pals; la eliminación de los sectores previstos para viviendas y hoteles; y advierten que el estudio de inundaciones del POUM es insuficiente y que el plan puede afectar zonas naturales y áreas vulnerables.
Zona industrial
Conviene recordar que el documento incluye una gran zona industrial en la entrada sur del municipio. El consistorio defiende que es necesaria para agrupar en un único espacio actividades dispersas o molestas, como la planta de cemento y el almacén de tierras.
La oposición, si bien se muestra favorable a la reconversión de la antigua hormigonera abandonada ubicada en la futura zona industrial, critica que parte del proyecto implicaría la ocupación de suelos agrícolas de transición. Además, señala que la gestión de los accesos podría resultar compleja y provocar un incremento del impacto ambiental en la zona.
Ante consultas de este medio al ayuntamiento sobre el asunto, hasta la publicación de esta edición no se había recibido respuesta.