Montaje con la American School of Barcelona, la bandera de Rusia y criptomonedas

Montaje con la American School of Barcelona, la bandera de Rusia y criptomonedas CG

Business

La American School de Barcelona, el colegio de los 'expats' ricos, veta los pagos en 'criptos' porque los rusos se saltan las sanciones por Ucrania

El centro educativo, conocido por haber escolarizado a los hijos de Shakira y Piqué, endurece su política financiera para evitar posibles operaciones vinculadas a sanciones internacionales o blanqueo de capitales

Otras noticias: Illa crea un grupo de trabajo para proteger la economía catalana de la guerra en Oriente

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

La American School of Barcelona (ASB), el exclusivo centro de Esplugues de Llobregat que se hizo mundialmente famoso por ser el elegido por Shakira y Gerard Piqué para la educación de sus hijos, ha tomado una decisión drástica en su nueva política financiera para el curso 2026-27.

En un movimiento que mezcla la ortodoxia bancaria con la geopolítica, el colegio ha prohibido explícitamente el uso de criptomonedas para el pago de sus elevadas cuotas.

En el radar de Forbes

Ubicada en el privilegiado entorno de Esplugues de Llobregat, la ASB se consolidó como una de las escuelas internacionales líderes en Europa, posición que le valió su inclusión en el ránking de la revista Forbes de las mejores escuelas en 2024.

Con un ecosistema donde el 72% de sus alumnos son internacionales de 60 nacionalidades distintas, el centro ofrece un modelo educativo basado en los estándares del Common Core, Next Generation Science y el Bachillerato Internacional.

Un 'búnker' financiero

Aunque el folleto de tarifas de la ASB no detalla los motivos técnicos, la decisión coincide con un endurecimiento sin precedentes de las sanciones de la Unión Europea contra Rusia.

En febrero de 2026, la Comisión Europea presentó su 20ª ronda de sanciones, que incluye un cerco total a los criptoactivos y plataformas utilizadas para eludir las restricciones comerciales.

El objetivo de Bruselas es cerrar las lagunas jurídicas que permitían a ciudadanos y entidades rusas mover capitales fuera del sistema bancario tradicional (SWIFT) mediante divisas digitales.

Si fuera esta la razón por la que la escuela ha prohibido las criptos, la ASB se estaría blindando ante posibles intentos de utilizar las matrículas —que en secundaria alcanzan los 27.062 euros anuales por alumno— como una vía de salida de fondos sancionados. Este medio se ha puesto en contacto con el centro para conocer los motivos de la medida, pero hasta la fecha no ha obtenido respuesta.

Adiós al anonimato

La normativa financiera del centro para el curso 2026-27 se presenta de forma tajante en su documentación oficial. El colegio establece una restricción absoluta sobre ciertos canales de pago, dictaminando que no se aceptará efectivo, tarjetas de crédito ni tampoco criptomonedas bajo ninguna circunstancia.

En su lugar, la institución impone un estricto filtro bancario que limita las transacciones exclusivamente a transferencias o domiciliaciones bancarias.

Esta exigencia se vuelve aún más rigurosa para quienes opten por el fraccionamiento mensual, ya que es obligatorio disponer de una cuenta en la zona SEPA —un área que abarca los estados miembros de la UE, además de países como el Reino Unido, Suiza o Andorra—, lo que garantiza una trazabilidad total de los fondos y del origen del dinero.

Un precedente en la élite de Barcelona

Este veto no es casualidad. En los últimos años, la UE ha presionado a los proveedores de servicios de criptoactivos para que dejen de operar con clientes rusos.

En Barcelona, una ciudad con una importante comunidad de expatriados de alto poder adquisitivo, centros de élite como la ASB —donde las familias pueden llegar a pagar más de 360.000 euros por la escolarización completa de un hijo— están bajo la lupa de las normativas de prevención de blanqueo de capitales.

Con esta medida, la escuela donde Milan y Sasha Piqué daban sus primeros pasos escolares deja claro que, en tiempos de guerra y sanciones, el prestigio también se conserva manteniendo las billeteras digitales bien lejos de las aulas.