La huelga en la red de saneamiento de Málaga Servimedia
La huelga de los trabajadores de Aqualia en Málaga suma ya 26 días sin avances significativos
Los sindicatos denuncian que la situación de precariedad se mantiene desde hace décadas, con sueldos congelados y condiciones “insuficientes”
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La huelga indefinida de los trabajadores de la UTE de FCC y Aqualia en la red de saneamiento y alcantarillado de Málaga, vinculada a la Empresa Municipal de Aguas (Emasa), suma ya 26 días consecutivos sin avances relevantes en la negociación entre la plantilla, la concesionaria y la administración.
La protesta, iniciada el 1 de febrero, fue convocada por los empleados de la UTE FCC‑Aqualia tras el fracaso de las conversaciones para la firma de un convenio colectivo propio que regulara salarios, jornadas y derechos laborales. Los sindicatos denuncian que la situación de precariedad se mantiene desde hace décadas, con sueldos congelados y condiciones “insuficientes” frente al volumen del contrato y la importancia del servicio.
Trabajadores de Aqualia durante su encierro en Málaga
Dos despidos
El grupo municipal Con Málaga, del que forman parte Podemos e Izquierda Unida, ha llevado el conflicto al último pleno del Ayuntamiento. Ha presentado una moción para exigir que el alcalde actúe como mediador y convoque a todas las partes a una mesa de negociación urgente para atender las demandas de los trabajadores y poner fin a la huelga.
Los sindicatos han alertado además de la reciente notificación de despido a dos trabajadores en el contexto de la huelga, una medida que han calificado de “absolutamente injustificable” y que ha añadido tensión al conflicto. Estos despidos se produjeron después de la programación de una reunión entre las partes para intentar desbloquear la situación, según explican representantes de la plantilla.
Un "complot"
En una nota de prensa, el sindicato CGT Málaga ha denunciado lo que consideran un “complot” entre el Ayuntamiento y la concesionaria FCC-Aqualia y que cada día resulta más evidente que “no se sanciona a FCC/Aqualia por incumplir el contrato desde el 1 de noviembre”, a pesar de que han reducido el servicio desde que comenzó la huelga. Además, han subrayado que ni siquiera se plantea la rescisión del contrato, a pesar de las evidencias de irregularidades, según el mismo sindicato.
Durante estos 26 días, los trabajadores han mantenido marchas, concentraciones y acciones de protesta frente al Ayuntamiento, Emasa y la sede de la UTE, denunciando la falta de avances concretos y reclamando el reconocimiento de "la toxicidad, penosidad y peligrosidad que conlleva trabajar en los lugares más insalubres de la ciudad y su red de alcantarillado". También exigen una regulación de la jornada que permita una conciliación familiar adecuada.
El conflicto continúa, sin fecha prevista para una nueva negociación formal entre las partes, y con la plantilla decidida a mantener las movilizaciones mientras no se ofrezcan soluciones que consideren satisfactorias.