La industria alimentaria en España se mantiene como un sector dinámico y cada vez más centrado en la innovación, con una adopción creciente de tecnologías y la profesionalización de los procesos.
Dentro de este marco, el sector de panadería, bollería y pastelería alcanzó en 2024 unas ventas de 1.939,6 millones de euros, un 2,9% respecto al ejercicio anterior.
En este escenario, la pastelería gourmet Hofmann --premiada en 2022 como la mejor de Cataluña-- ha inaugurado esta semana su nuevo centro de investigación y desarrollo (I+D) en Badalona, con una inversión superior a los 700.000 euros y una plantilla de 30 trabajadores. El objetivo es incrementar la producción en un 40% este año, profundizando en la innovación y la investigación sin perder la "tradición" que define su identidad.
Así lo destaca su presidenta, Silvia Hofmann, en una entrevista con Crónica Global desde las instalaciones, destacando cómo este proyecto refleja la visión de la marca y su apuesta por la calidad.
- ¿Por qué estrenan ahora un nuevo centro de I+D?
- Bueno, como en toda compañía, hay una estrategia, y abrir un centro de I+D entra dentro de la estrategia, ya que estamos en un momento de expansión importante. Y lo teníamos que hacer, era algo que llevamos pensando tiempo. Nosotros estábamos situados en el Born en diferentes espacios, pero aquello no era tan cómodo ni eficiente. Entonces encontramos en Badalona esta nave de 1.200 metros cuadrados, y ya hemos logrado reagrupar aquí las diferentes áreas de producción: bollería, pastelería, chocolates. Esto nos facilita los procesos y permite que trabajemos de forma más coordinada.
- En un sector tan ligado a lo tradicional como la pastelería, ¿cómo equilibran lo clásico con la innovación?
- Cuando la gente habla de un espacio de I+D piensa en uno más de creación o invención de cosas nuevas, cuando no es del todo así, la innovación también pasa por perfeccionar el proceso que ya estás haciendo. No significa cambiar la receta, sino mejorarla, potenciarla. Por ejemplo, un croissant sigue siendo clásico, pero podemos mejorar la textura o la técnica de laminado. Una innovación tampoco se refiere solamente a productos, se extiende a lo que está detrás, que son los ingredientes nuevos, los proveedores, los modos de trabajo...
- ¿Colaboran o colaborarán con alguna institución o escuela para el I+D? Además del centro de formación que tienen...
- No, en este caso todo es privado. Esto nos permite proteger nuestro know-how y mantener la coherencia con el ADN de la marca.
- ¿Cómo se diferencian como marca frente a otras compañías de bollería que tienen centros de I+D en Barcelona?
- Nosotros no buscamos industrializar, nos diferenciamos principalmente por la artesanía y la calidad. Intentamos llevar la receta a otro estado, pero sin traicionar la tradición, eso es muy importante. Este sitio no es para generar una fábrica de bollería, sino para mantener un poco… yo siempre digo que somos como la 'alta joyería de la pastelería' (risas), y eso hay que hacerlo con recursos.
Silvia Hoffman, presidenta de la marca gourmet
- En ese sentido, ¿cómo ayuda este centro a mantener la calidad?
- El centro nos sirve para consolidar y duplicar nuestra capacidad de innovación. Tenemos un modelo artesanal, creamos y servimos los productos en el mismo territorio todos los días. No usamos congelación ni procesos largos que puedan afectar la excelencia. Nuestra regla número uno es ser fieles a como nacimos hace 40 años.
- Cataluña se ha convertido en un polo de innovación en muchos sectores, incluido el alimentario. ¿Cuál es su percepción?
- Cataluña lleva mucho tiempo innovando, sobre todo en gastronomía es muy potente, y lo mismo en pastelería y panadería. Barcelona en especial es exigente. La innovación y la calidad están garantizadas aquí, y centros como este ayudan a mejorar la experiencia del cliente, porque todo nace y termina en la experiencia del cliente.
- Para terminar, ¿cuál es la clave de Hofmann para mantener su legado?
- Muchas marcas nacen con un chef y mueren con él. En el caso de Hoffman, es generacional, como las marcas de alta costura. Eso asegura que continuará. Siempre hay que adaptarse a la versatilidad y a las tendencias, pero mantener la esencia es imprescindible.
