Un usuario del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat consulta las pantallas en las que se anuncian varias frecuencias del puente aéreo / EP

Un usuario del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat consulta las pantallas en las que se anuncian varias frecuencias del puente aéreo / EP

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El Puente Aéreo Barcelona-Madrid ya reta al París-Frankfurt como el más caro de Europa

Los precios de los billetes para viajar entre las dos grandes ciudades de España se dispara una media de entre el 30% y el 40% por la crisis del AVE, que también convierte en una quimera hacerse con un pasaje

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Apenas han bastado una decena de días para que el viaje de negocios más frecuente en España, entre Barcelona y Madrid y viceversa, se haya convertido en un infierno.

La crisis de la alta velocidad, culminada en el trágico accidente de Adamuz, ha tenido un tenebroso correlato en la evolución de los precios del transporte alternativo por vía aérea. Hasta el punto de que el puente aéreo entre las dos capitales se ha situado a la altura de los más caros de toda Europa. 

Durante los últimos días, los trayectos ida y vuelta en el mismo día entre Barcelona y Madrid han disparado sus precios una media de entre el 30% y el 40%. Resulta extremadamente complicado encontrar pasajes de este tipo por menos de 400 euros

Una cantidad que ya se sitúa a la altura de los corredores aéreos más caros de Europa, de similares características y también empleados de forma masiva en viajes de negocios. 

Con el movimiento inflacionista de las últimas semanas, el Barcelona-Madrid es capaz de competir con el París-Frankfurt. Y amplía distancias con otros como Londres-París o Londres-Frankfurt, en los que los precios oscilan estos días entre los 250 y los 350 euros. 

El Támesis, bajo el Tower Bridge de Londres

El Támesis, bajo el Tower Bridge de Londres PEXELS

En ninguna de estas rutas se han producido en fechas recientes oscilaciones de precios dignas de mención. Tampoco ha sucedido en los trayectos que unen Madrid y Barcelona con las capitales europeas mencionadas.

El elemento que marca la diferencia es la complicada situación en la que ha quedado la alta velocidad tras el accidente del pasado 18 de enero, que se ha cobrado la vida de 46 personas. Y que, además, ha aflorado numerosas deficiencias en el mantenimiento de los trazados, especialmente los más antiguos, como es el caso de la línea Madrid-Barcelona

Las limitaciones de velocidad impuestas en varios tramos han hecho saltar por los aires algunas de las ventajas que para el desplazamiento entre las dos grandes ciudades de España ofrecía el tren rápido. Entre otras, que ha perdido tal condición. 

Tras las primeras experiencias con las restricciones impuestas, el trasvase hacia el puente aéreo ha ido en aumento con el paso de los días. Un movimiento lógico… pero no precisamente gratuito.

Sin disponibilidad

Otra de las derivadas del incremento de la demanda ha sido la rápida disminución de la disponibilidad. Sin ir más lejos, a primera hora de la tarde del lunes no había plazas disponibles para un ida y vuelta en el mismo día entre Madrid y Barcelona o viceversa hasta el próximo viernes.

Actualmente, son Iberia y Air Europa las aerolíneas que prestan el servicio de puente aéreo. En este escenario, optan por la prudencia. Por ahora, no está previsto que incrementen las frecuencias con las que operan el corredor en la actualidad.  

Una azafata camina por la zona del puente aéreo, en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas / EP

Una azafata camina por la zona del puente aéreo, en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas / EP

Además, en las últimas horas se ha incorporado un nuevo elemento que no contribuirá precisamente a la distensión de la demanda y de los precios. 

Se trata de la eliminación de las últimas frecuencias diarias de los trenes de alta velocidad que discurren entre Madrid y Barcelona. Adif, el gestor público de la infraestructura ferroviaria, ha solicitado esta medida a los tres operadores (Renfe, Ouigo e Iryo).

Menos trenes

El objetivo es disponer de más tiempo para llevar a cabo una evaluación del estado de las vías y las correspondientes labores de mantenimiento. De este modo, los últimos trenes del día saldrán de ambas capitales antes de las 20 horas. Por ahora, la medida es de carácter indefinido.

Se trata, en definitiva, de otro motivo para desplazar a los viajeros habituales de la alta velocidad al avión. Los horarios del puente aéreo permitirán ahora abandonar más tarde las ciudades y flexibilizar así los viajes en el mismo día que son tan demandados por el usuario de negocios.

De este modo, pese a lo abrupto de las subidas de precios aéreos, no cabe descartar que aun vayan más lejos. "Existe un factor determinante en este escenario, el del incremento sobrevenido de la demanda. Y en la mayoría de estos casos, el comportamiento de los precios es muy similar", apunta un consultor especializado en el sector. 

El experto añade que es precisamente este factor el que hace que la modificación de los precios sea legal. "Responde a un cambio en la situación del mercado que ha llegado de forma más o menos precipitada". 

Crisis 'sine die'

"Recientemente, lo hemos podido ver con acontecimientos como una final de la Champions League. Cuando un equipo español se ha clasificado, los precios de los vuelos desde España al destino de la final se han disparado. Incluso, pese a que en algunas ocasiones las compañías han incrementado el número de asientos". 

A diferencia de este caso excepcional, la crisis de la alta velocidad no tiene una fecha de caducidad definida. Mientras tanto, todo parece indicar que el viaje de negocios más repetido en España a lo largo del año va a seguir acumulando complicaciones.