Las empresas españolas entran en 2026 con más desafíos. La incertidumbre geopolítica y comercial, los costes al alza, la inseguridad regulatoria y el cambio climático son solo algunos de los riesgos a los que se tendrán que enfrentar este año, según el quinto informe del Observatorio de Riesgos para las Empresas en España del Institut Cerdà.
La fundación identifica 33 retos principales, entre los que destacan la insuficiente acción climática, la creciente desconfianza en las instituciones, el desorden informativo, los desafíos demográficos y las desigualdades sociales.
A esto se suma la debilidad del modelo económico europeo y español frente a la productividad, el cambio tecnológico y la captación de inversiones. No se mantiene el ritmo de innovación de potencias, como Estados Unidos y China, y los déficits limitan su competitividad.
Además, persisten la escasez de perfiles profesionales cualificados y la fragilidad de sistemas clave, como la ciberseguridad, según apunta el documento.
Estas ideas, junto con la quinta edición del informe, han sido presentadas este lunes por el coordinador del observatorio, Pere Torres, en un acto celebrado en la sede de Veolia en Barcelona.
Tabla redonda con expertos del Observatorio de Riesgos para las empresas en España
Colaboración
Carlos Cabrera, presidente del Institut Cerdá, ha destacado que el propósito del observatorio se basa en tres pilares: compartir conocimiento práctico con la sociedad, apostar por la innovación y promover la colaboración público-privada como vía para el “bien común”.
Ha remarcado que, al igual que la gestión de crisis, la prevención de riesgos debe abordarse transversalmente. Aunque los riesgos actuales no son nuevos, es fundamental "identificarlos y analizarlos" para poder anticiparlos.
"Prosilencia"
Según el documento, los riesgos ya no son solo posibilidades, sino que al ser permanentes se transforman en crisis sucesivas, por lo que "conviene apostar por la prosiliencia", es decir, por aplicar las medidas y actitudes necesarias para garantizar la resiliencia ante este panorama.
Esto resulta relevante para las empresas españolas, donde la burocracia sigue generando costes de tiempo y dinero con un impacto significativo en los resultados de pymes y autónomos, que dominan el ecosistema empresarial.
Autonomía
Precisamente en esa línea, Miquel Sàmper, conseller de Empresa, ha subrayado que, pese al complejo escenario geopolítico, las empresas necesitan más que nunca anticiparse a la crisis y que tanto España como Europa necesitan "redefinir" su papel en el mundo y sus relaciones con las distintas potencias.
"Europa tiene que hacer su propio camino", ha reivindicado el conseller.
Nuevo acuerdo
Por otro lado, Sàmper ha destacado el buen desempeño que mantiene Cataluña en los últimos años, resaltando su estabilidad, crecimiento en exportaciones (desde 2023) y liderazgo en la captación de inversión extranjera en 2024.
Ha anunciado también que su departamento trasladará al Govern en tres semanas un acuerdo para facilitar el crecimiento de las empresas, destacando que "su tamaño" es clave para mejorar la competitividad.
"Los países que funcionan mejor a nivel empresarial son los que tienen más medianas y grandes empresas", ha defendido Sàmper.
El evento, que también ha contado también con la participación del director de Veolia España, Daniel Tugues, ha incluido una mesa de reflexión sobre los riesgos de adaptación de la economía a los cambios climáticos, con expertos de CaixaBank, Port de Barcelona, Aigües de Barcelona y Grifols.
