El expresidente de Cupra, Wayne Griffiths, con el nuevo coche eléctrico Cupra Tavascan

El expresidente de Cupra, Wayne Griffiths, con el nuevo coche eléctrico Cupra Tavascan Europa Press

Business

Griffiths deja Seat con los mejores resultados de su historia y tras alcanzar los principales objetivos

El ejecutivo ha sido capaz de situar a la compañía en la senda del crecimiento. Su repentina salida ha sorprendido tanto a la cúpula del grupo como a los trabajadores

Más información: Wayne Griffiths abandona la dirección de Seat y Cupra

Publicada
Actualizada

La renuncia de Wayne Griffiths como primer ejecutivo de Seat y Cupra ha sido uno de los bombazos más sonoros de los últimos tiempos en el sector de la automoción. Especialmente, por lo inesperado de la noticia; contadas son las personas que conocían la decisión del ejecutivo británico, que ha sorprendido tanto en la misma cúpula directiva como entre los trabajadores

La decisión de Griffiths está lejos de un escenario de crisis o de metas no cumplidas. Su salida llega apenas unas semanas después de presentar en sociedad los mejores resultados de la historia de Seat.

Algo más de cuatro años después de ser nombrado primer ejecutivo de Seat, Griffiths ha sido capaz de dar la vuelta por completo a la complicada situación en la que quedó la compañía tras la pandemia. El beneficio operativo de 2024 ascendió a 534 millones de euros, con una facturación cercana a los 14.600 millones y un flujo de caja bruto de 1.294 millones.

Más allá de los números, el impulso de Griffiths ha sido determinante para el desarrollo del vehículo eléctrico en las plantas españolas. Y también, para consolidar a Cupra como una de las marcas de referencia en el mercado. Una marca, como tantas veces ha insistido, "nacida en Barcelona y que queremos que lleve su nombre por todo el mundo".

Sede de Cupra y Seat en Martorell

Sede de Cupra y Seat en Martorell SEAT S.A.

 

Fuentes conocedoras de la situación apuntan que el ejecutivo se marcha después de cumplir con creces con todos los objetivos. Y, lo que es más relevante, una vez que ha dejado a Seat en la senda adecuada para seguir creciendo

Con este escenario, la pregunta que todos se hacen es "¿por qué?". El grupo Volkswagen (VW), propietario de Seat, se ha limitado a recurrir a la socorrida fórmula de "motivos personales". 

Retirarse en la compañía

"Wayne Griffiths ha hecho un gran trabajo construyendo la marca Cupra y reestructurando la empresa. Su conocimiento de la marca es extraordinario", ha mencionado en el comunicado oficial el consejero delegado de VW y presidente del consejo de supervisión de Seat, Thomas Schäfer

La decisión sorprende aun más al recordar que Griffiths aseguró en la presentación de resultados de la compañía que, si la decisión dependiera por completo de él, se retiraría en la empresa. Aunque no ahora, precisamente, sino al menos cuando el aterrizaje de Cupra en EEUU fuera una realidad. 

Un objetivo que se espera para el entorno de 2030, cuando Griffiths estará al borde de los 65 años de edad. Sin embargo, la llegada a la meta ha sido notablemente antes de tiempo y, además, de lo más abrupto. Ni siquiera se ha tratado de un anuncio previo, con un periodo de transición de por medio. La marcha tiene efecto del último día del trimestre.

Bien es cierto que no todo fueron buenas noticias a la hora de dar cuenta del rendimiento de Seat. Griffiths alertó de que el incremento de costes en la fabricación del modelo eléctrico Tavascan de Cupra por los aranceles de la Unión Europea a productos chinos podría tener un efecto muy negativo en la planta de Martorell.

Presentación del Cupra Terramar

Presentación del Cupra Terramar

Aunque se mostró optimista con vistas a que Bruselas reconsiderara la situación y permitiera una rebaja, tampoco ocultó que si el escenario no cambiaba, Cupra se vería obligada a recortar la producción del Tavascan. Y, en virtud de la normativa europea, también debería reducir la producción de vehículos de combustión.

Una situación que podría llevar al recorte de hasta 1.500 empleos en la planta de Martorell y el consiguiente frenazo a la meteórica trayectoria del grupo.

Trump 'triunfa' en Barcelona

Trump 'triunfa' en Barcelona

Griffiths volvió a diseñar el mismo escenario semanas después, en el transcurso de una entrevista concedida a Efe. Por ahora, las buenas noticias que esperaba no llegan. Y, además, aparecen otras negativas, como los aranceles de la Administración Trump a los automóviles fabricados fuera de EEUU.

El hasta este lunes consejero delegado de Seat y Cupra admitió que estas medidas complicaban "un poco" el plan de esta última para la conquista de un mercado tan complejo como el estadounidense.

En España también había sido muy sonada su lucha con las Administraciones Públicas para impulsar el vehículo eléctrico. Dos años intensos desde la presidencia de la patronal Anfac, que acabó por abandonar antes de tiempo ante la falta de compromiso de la clase política para fomentar las ventas de estos coches, a través de ayudas e incentivos fiscales. Sugerencias que cayeron de forma continuada en saco roto.

En los últimos días, Griffiths compartía una reflexión en redes sociales sobre la situación del vehículo eléctrico, con la disyuntiva de si antes apareció el huevo o la gallina. La idea compartida era que si no se vendían suficientes coches eléctricos, las compañías no invertirían en instalar puntos de recarga. Y sin éstos, el empleo del coche eléctrico se desincentiva.

Alarmas encendidas

Un círculo vicioso ante el que no parece haber respuesta en forma de salida. Algo que hace aun más meritoria la trayectoria de Griffiths. Y también más enigmática su marcha, precisamente cuando la batalla llegaba a su punto álgido.

La situación ha hecho que se enciendan las alarmas entre los trabajadores. Conscientes de la incertidumbre que deja el adiós del ejecutivo, han instado al grupo VW a ser lo más ágil posible a la hora de encontrar un remplazo válido. Miles de puestos de trabajo están en juego.