HolaCamp, la polémica empresa de nuevo cuño especializada en campamentos pijos (o glampings), se expande por el litoral catalán y prepara su entrada en Portugal. El nombre de esta compañía --respaldada por un fondo buitre-- está de actualidad, pues está detrás de la expulsión de 100 familias del cámping de Coma-ruga (Tarragona).

La sociedad se presentó en 2023 como la firma de la nueva generación de cámpings y un porfolio de cinco campamentos. Para este año, la intención es captar cinco más. Uno de ellos es el Camping Sant Salvador, de Coma-ruga, que ha comenzado a gestionar con una primera y polémica decisión: la expulsión a la fuerza de 100 familias que vivían allí desde hace décadas y donde habían hecho costosas inversiones. Y les cobrará por ello.

Sobran

Estas 100 familias sobran a la nueva propiedad, pues complican sus planes de transformar el cámping de Coma-ruga en un recinto de generación de mayores ingresos. Y eso pasa por convertirlo en un glamping o campamento de lujo y priorizar las estancias cortas frente a los alojamientos de temporada habituales en el sector.

Con el de Sant Salvador y el Camping Sitges, también de nueva adquisición, HolaCamp ya gestiona siete campamentos y suma 10 turoperados, y tiene intención de entrar en el mercado portugués a partir del 31 de mayo. Ya ha puesto el foco en un campamento de 14 hectáreas en la costa. No en vano, los planes de la empresa para 2024 pasan por invertir 20 millones y faturar 27,5 millones, informa Expansión.

Los cuatro socios

En el caso de Coma-ruga, el espacio cuenta con tres hectáreas y un centenar de clientes fijos que el lunes comenzaron a abandonar las instalaciones a la fuerza. No todos. Más de la mitad se han plantado, a la espera de un acuerdo beneficioso para todas las partes.

HolaCamp tiene cuatro socios: Alejandro Leprevost, consejero delegado; Alejo Olano, director de operaciones; Héctor Fina y Martin Becker, del fondo de inversión británico Crossroads, con participaciones en distintos sectores. 

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