TransPerfect, multinacional líder en servicios lingüísticos y soluciones tecnológicas, ha obtenido una nueva victoria en la causa por fraude abierta contra Robert Pincus, administrador judicial de la compañía en 2017 y el bufete Skadden Arps

De los tres magistrados que juzgan el caso, al menos uno de ellos habría puesto en duda los procedimientos aplicados por la Corte Suprema de Delaware en la gestión del Caso TransPerfect. Según las leyes de este Estado, ante la ausencia de unanimidad, el expediente debe ser trasladado al tribunal de apelaciones, compuesto por otros cinco magistrados. Ante esta situación, la causa se mantiene.

Actuación irregular

Según al menos un magistrado, existen motivos para pensar que Robert Pincus y Skadden Arps se beneficiaron de la falta de supervisión por parte de la Cancillería, en ese momento liderada por el retirado Juez Bouchard, y facturaron a TransPerfect millones de dólares en trabajos injustificados durante el proceso de venta forzosa. Hasta un total de 50 millones de dólares facturados a TransPerfect en honorarios para dirigir un proceso de venta sin precedentes en Estados Unidos, para una compañía privada y con beneficios.

La compañía esgrime que, durante el periodo de venta forzosa, Bouchard cometió el error de designar a su excompañero de Skadden Arps, Robert Pincus, como administrador judicial de la compañía. Éste aplicó el cobro continuado de altos importes por servicios objetables, tarifas injustificadamente altas, ineficiencias y falta de transparencia, según afirman fuentes conocedoras del caso.

Sin vista oral

El traslado del expediente al tribunal de apelación abre una brecha en el opaco sistema judicial de Delaware y representa una nueva victoria para TransPerfect. Sin embargo, la compañía observa con recelo este nuevo episodio ya que, según ha indicado la Corte a través de un comunicado, fallarán sin realizar consulta oral a las partes, algo que contribuye a restar perfil mediático y a limitar la exposición de hechos por parte de las partes.

Una medida que el abogado de la compañía en la causa, Martin Russo califica de “sorprendente”, aunque va en línea con la falta de transparencia y hermetismo aplicado en los últimos años en el Estado de la costa este de los Estados Unidos.

Delaware ha pasado de ser reconocido por sus ventajas fiscales y su capacidad para atraer empresas, a ser un estado opaco y falto de transparencia según la propia Cámara de Comercio de los Estados Unidos. Un posicionamiento aprovechado por series como “Billions” de Showtime, que en el capítulo “Implosión” de su quinta temporada, ahonda en la corrupción y los tratos a escondidas que abundan en los juzgados de Delaware.

Una nueva victoria

Esta nueva victoria apuntala la estrategia marcada por la compañía de defender sus derechos y los de sus empleados durante este litigio.  El primer paso se consumó en 2017 cuando Phil Shawe, ponía fin al conflicto comprando el 100% de la compañía y asegurando así su continuidad. Desde entonces, la multinacional sigue trabajando para restaurar progresivamente el daño a la compañía provocado por el sistema judicial de Delaware.    

En 2020 el Tribunal se vio obligado a acceder a la petición de Transperfect y desclasificar el expediente del caso, que había estado sellado durante años por petición judicial, contra el marco constitucional, y haciendo imposible la verificación de los conceptos de las facturas emitidas por Skadden Arps. Más adelante el juez Bouchard, anunciaba la renuncia de su cargo cinco años antes de expirar, lo cual representaba el fin de una era que había iniciado el magistrado con el decreto de la venta forzosa.  

El Caso Transperfect, estallaba en 2016 fruto de un conflicto accionarial que el juez Bouchard resolvía decretando la venta forzosa de la compañía exponiéndola a fondos privados para su disolución y poniendo en riesgo 4.000 trabajadores en todo el mundo, 800 en Barcelona donde la compañía tiene una de las oficinas más importantes a nivel global.