El plenario del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha aprobado este martes revalorizar la Tasa Metropolitana de Tratamiento de Residuos (TMTR) un 3% de media. Esta decisión implica que el recibo del agua será más caro a partir de enero de 2022, ya que el gravamen se abona en este recibo.

El impuesto de la recogida y tratamiento de basuras y el tributo metropolitano son las dos únicas concesiones fiscales del AMB. De hecho, conforman las ordenanzas que han recibido el visto bueno de la sesión plenaria de octubre, donde la mayoría del gobierno cuatripartito (PSC, Comunes, ERC y JxCat) ha dado el visto bueno a la decisión de aplicar el incremento del IPC en los gravámenes locales.

Tipología de inmueble

Los portavoces de la institución supramunicipal recuerdan en un comunicado que la subida del recibo no será lineal. “A lo usuarios domésticos con un tipo de vivienda A o B no se les incrementará la tasa respecto a 2021”, asegura. Se trata de los tramos del servicio de menor consumo de agua, y “representan el 78% de los domésticos y el 71% del total”.

Si se supera este límite, la subida de la TMTR será del 5,1%. En impacto real sobre la factura del agua, otras fuentes de la corporación metropolitana indican que se pagarán entre 15 y 30 euros más al mes en el recibo.

Los portavoces del AMB señalan que 1,2 millones de domicilios y 150.000 establecimientos abonan el impuesto a través del recibo del agua. También remarcan que cubre el 85% del coste de tratamiento de los residuos y que el resto “va a cargo del presupuesto general” de la institución.

Revalorización del tributo metropolitano

El Consejo Metropolitano de este martes también ha aprobado subir otro 3% el tributo metropolitano que se aplica en los 36 municipios de la corporación. Es decir, el impuesto que sirve para financiar todos los servicios corales que se gestionan. Desde el transporte público a políticas de ocupación, de vivienda o de desarrollo de infraestructuras, entre otras.

En este caso, la recaudación va vinculada a las propiedades inmobiliarias. Desde la propia AMB se advierte de que podría superar este 3% lineal que se indica en el caso de que exista una “alteración del valor catastral” de las viviendas, ya que los valores de referencia se acaban de actualizar.

Exenciones

Los que menos pagan son las fincas residenciales que se usan como primera residencia. Si la vivienda en cuestión tiene un valor igual o menor de los 46.210,11 euros --se eleva hasta los 72.033,78 euros en los municipios que hayan actualizado los precios del catastro-- sus propietarios no deberán pagar nada por el tributo metropolitano.

Según el vicepresidente ejecutivo del AMB, el socialista Antonio Balmón, se trata de una “actualización necesaria de la base fiscal” que tendrá un “incremento real sobre la población mínima, en la mayoría de casos de menos de un euro anual”. También saca pecho que de los 340 millones que la administración supramunicipal podría recaudar con este impuesto, solo recibe 131 millones por las bonificaciones vigentes.