La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) suspende el diálogo social con el Gobierno. Así lo ha anunciado el presidente de la organización, Antonio Garamendi, después de que se conociera el pacto entre PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu para derogar la reforma laboral de 2012.

El máximo representante de la patronal ha anunciado, este jueves en una entrevista en Radio Nacional de España (RNE), que el diálogo social con el Ejecutivo "está en suspenso". "Que no sigan contando con nosotros", sentencia.

 

 

Continúa la polémica en torno a la derogación de la reforma laboral / EP

"Cartas marcadas"

Garamendi cuestiona los modos en que se ha llevado a cabo el acuerdo entre el Gobierno y EH Bildu y reprocha el sinsentido que tiene sentarse "si ya está decidido lo que se va a hacer en la mesa, si el menú del día está preparado".

El presidente de la patronal recuerda que la CEOE lleva dialogando 40 años con los distintos gobiernos y que se ha sentado a todas las mesas. En este tiempo, señala, "siempre han encontrado lealtad institucional". No se puede ir a una mesa "con las cartas marcadas", subraya.

ERTE

La decisión de Garamendi afecta de manera directa a la negociación que mantenía abierta el Gobierno con los representantes del mundo empresarial para fijar una nueva prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Hasta la fecha, Ejecutivo, sindicatos y patronal han pactado como fecha máxima el 30 de junio, pero se quería extender hasta agosto en algunos de los sectores más afectados por el impacto económico de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2.

Uno de los primeros síntomas de esta ruptura del diálogo se ha reflejado en la cancelación de la reunión prevista para la tarde de este mismo jueves entre miembros de la CEOE con el ministro de Migraciones y Seguridad Social, José Luis Escrivá. Un encuentro en el que se iba a abordar otra de las medidas anunciadas por el Gobierno, la creación del Ingreso Mínimo Vital, que está previsto que se apruebe el próximo martes en el Consejo de Ministros

"Desprecio" e "irresponsabilidad"

Las declaraciones de Garamendi llegaban pocos minutos después de que CEOE y Cepyme expresaran su "rotundo" rechazo a la derogación de la reforma laboral. En un comunicado conjunto, ambas entidades señalan que la medida “dinamita” el diálogo social por ser un "desprecio indignante" al mismo, así como al papel de los agentes sociales, y a las propias instituciones del Estado.

"El pacto alcanzado es de una irresponsabilidad mayúscula y tendrá unas consecuencias negativas incalculables en la economía española y en la confianza empresarial tanto nacional como internacional, que impactarán de forma profundamente negativa en el empleo”, consideran ambas patronales. “Es totalmente incoherente y contrario suscribir un acuerdo para dar un paso atrás e incrementar la rigidez en el mercado laboral", sentencian.

Foment

Foment del Treball se ha puesto también de parte de la CEOE con la que asegura que “coincide plenamente” con los argumentos, al tiempo que señala que “los matices alrededor del acuerdo incrementan la inseguridad jurídica sobre la normativa laboral en un momento de profunda crisis social y económica generada por el coronavirus”.

La patronal catalana presidida por Josep Sánchez Llibre detalla que “la debilidad del Gobierno para garantizar la aprobación del estado de alarma y el acuerdo con Bildu ponen en peligro el diálogo con los agentes sociales, absolutamente necesario para garantizar la continuidad de la actividad económica y el mantenimiento de los puestos de trabajo”.

Discrepancias en el Gobierno

El acuerdo del Ejecutivo con la formación vasca ha suscitado controversia desde su anuncio, incluso entre los partidos firmantes. Tras el comunicado emitido la noche del pasado miércoles, en el que parecía que se había acordado una derogación total de la ley, el PSOE salía a matizar, horas más tarde, que los cambios se llevarán a cabo cuando finalice el estado de alarma y se limitan únicamente a tres puntos. Aun así, en las filas socialistas existe cierto malestar por la decisión.

Unas declaraciones que la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, parecía ratificar este jueves la puntualización del PSOE al aclarar que “la derogación total y exprés no se puede dar”, porque si no se dejaría “indefensos” a los trabajadores. En cambio, el vicepresidente primero, Pablo Iglesias, mantenía que se trata de una reforma “íntegra”, tal como figura en el pacto de investidura y de Gobierno entre los socialistas y su partido.

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, por su parte, ha desmentido a la firmante de su partido para asegurar que el acuerdo implica la anulación integral de la reforma laboral que aprobó el PP de Mariano Rajoy con elapoyo de CiU, y que decir lo contrario es faltar a la palabra dado y al compromiso adquirido.