Poco a poco, el tejido empresarial ve la luz al final del túnel. Con las restricciones que impuso el Gobierno a pequeño comercio y gremio de la restauración, las peluquerías, librerías o tiendas de ropa han subido su persiana. 

Y eso que a las peluquerías catalanas se les había pedido que no se abrieran. La patronal de la comunidad autónoma explicó que “a pesar de tener ganas de volver a la actividad el lunes” le preocupa la carencia de concreción de la Administración central, mandando así un dardo al Gobierno de Pedro Sánchez. 

La Federación Catalana, en contra de la apertura

“De momento, hemos aconsejado plantarse y no abrir las puertas de nuestros negocios hasta que todo esté resuelto y tengamos cierta seguridad”, resaltó Carme Molas, presidenta de la Federación Catalana de Peluquerías.

“Plantémonos y no vayamos a trabajar. Tenemos ganas, y necesitamos ver a los clientes, que nos piden con una presión terrible, y llamadas, pero esto no nos puede hacer dejando de lado lo que toca hacer”, instó en una entrevista a TV3. Su recomendación era no abrir hasta el lunes próximo, 11 de mayo.

Carme Molas se ha manifestado reiteradamente en contra de la apertura de establecimientos y ha acusado al Gobierno de informar de la posibilidad de abrir el domingo por la tarde, que es cuando se publicó en el BOE el detalle de la apertura. En realidad, la inclusión de las peluquerías en la fase O se conocía desde hacía 10 días.

Peluquerías abiertas

A pesar de las insistencias de la patronal de Cataluña, este lunes la normalidad se ha impuesto al deseo de la Federación y la inmensa mayoría del sector ha decidido abrir. Es el caso, por ejemplo, de las franquicias de peluquerías Raffael Pages en Barcelona. A primera hora de la mañana, las clientas ya entraban por la puerta de una de las situadas en el barrio de Gràcia, siempre cumpliendo las medidas de higiene. Otra de las grandes firmas como es Marco Aldany también ofrecía sus servicios bajo cita previa.

 

Pero no solo han abierto las puertas las grandes marcas de peluquerías. Los pequeños locales tanto masculino como femenino han recibido clientes a primera hora de la jornada. Y eso que el horario habitual suele ser a partir de las 09:00 de la mañana. 

Medidas de higiene

Como se mencionaba anteriormente, todos los establecimientos del gremio deben cumplir escrupulosas medidas de seguridad con el fin de velar por la salud tanto de trabajadores como de clientes. 

Desde la apertura de sus puertas, el personal de la peluquería deberá tomar medidas de precaución: uso de mascarilla, guantes, desinfección del local y de los utensilios después de cada servicio, recibir y atender a los clientes evitando al máximo el contacto y se fomentará el cobro con tarjeta. Durante esta fase 0 de desescalada solo puede haber un cliente por trabajador y siempre respetando los dos metros de distanciamiento entre personas, salvo el peluquero.

Una peluquería de Barcelona abierta en el primer día de desescalada / CG

1.900 peluquerías, en peligro

Por otra parte, unas 1.900 peluquerías en Cataluña podrían echar el cierre, lo que se traduce en el 46% del parque total, debido a los efectos del confinamiento por el estado de alarma por el coronavirus decretado desde mediados de marzo.

El estudio realizado por la Alianza de Empresarios de Peluquerías de España pone de manifiesto la "fragilidad y vulnerabilidad" de este sector, en el que el 92% son microempresas que tienen de uno a cinco trabajadores y que "ya venían sufriendo un deterioro provocado por un IVA desproporcionado".