Los taxistas de Barcelona a Uber: "Estamos preparados para la guerra". Los conductores han alertado hoy, martes 6 de marzo, de que "no se van a rendir" ante el inminente regreso de la empresa de transporte a la Ciudad Condal. La firma operará con licencias VTC (alquiler de vehículos con conductor), pero ello no ha sido óbice para que los taxistas alerten de que "la calle es suya y de nadie más".

En un comunicado a los medios, Élite Taxi, la asociación mayoritaria en la Taula Técnica del Taxi (TTT), ha dado la "bienvenida al infierno" a Uber. Ha agregado que la operativa de la compañía en la capital catalana arranca ahora porque el decreto del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) que limita la actividad de las VTC aún no se ha aprobado. "Quedan pocos días para que termine el periodo de alegaciones de la vulgarmente llamada ley Colau, y si esta empresa opera en Barcelona antes de que finalice tendrá mucha más fuerza judicialmente", ha aseverado Élite.

Más VTC

El sindicato ha recordado que "ya existen 998 habilitaciones VTC en Cataluña, casi 200 más que el último recuento". Élite sugiere que Uber tratará de capturar alguno de esos permisos, ya que "no le interesa dar un mal servicio con sólo 150 vehículos". Según la agrupación, "como siempre, son todos estrategias".

Ante ello, la asociación advierte que "no son raperos [en referencia a Pablo Hasel o Valtonyc, condenados por delitos contra el honor y de odio por las letras de sus canciones], somos taxistas y esto no es ninguna rima, es un mensaje muy claro".

Operativa con permisos

Cabe recordar que Uber regresará próximamente a las calles de Barcelona. Lo hará operando con autorizaciones de alquiler de vehículos con conductor (VTC) ligadas a 150 vehículos, que conducirán 300 conductores. Los profesionales están en pleno proceso de formación en la sede de la empresa Yirmi UC Fiesta Omnibus en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

La nueva operativa de la multinacional con sede en San Francisco (Estados Unidos) busca un encaje legal perfecto tras el trompazo de 2014, cuando lanzó el servicio Uberpop, operado con coches particulares, y que el juzgado mercantil número 2 de Madrid acabó suspendiendo de forma cautelar. Posteriormente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) confirmó que ese producto en concreto era muy similar al transporte, por lo que se debía regir por las reglas de esta industria.