El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, sugiere que el retraso adicional de la edad de jubilación es una de las opciones para garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Por ello, ha recordado que en algunos países, la edad de acceso legal al retiro laboral depende de la esperanza de vida. En España, la edad se traslada a los 67 años a partir de 2027 tras la reforma que implemento el PP en 2013 y que se aplica de manera escalonada.

Linde ha explicado que el déficit de la Seguridad Social se debe al aumento de los gastos (3,9%) casi cuatro veces más de lo que han crecido los ingresos (0,9%) en el periodo 2007-15. Lo ha hecho durante su comparecencia ante la Comisión de Seguimiento del Pacto de Toledo en el Congreso. Ha rechazado que la reforma laboral de 2012 sea la única causa de la caída de los ingresos de la Seguridad Social, a lo que también ha contribuido el aumento del paro.

Las causas de la crisis

El envejecimiento de la población --que conlleva un menor número de cotizantes--, el aumento de la esperanza de vida --que hace que haya que pagar pensiones durante más tiempo-- y unas nóminas más elevadas para los jubilados a resultas de unas mayores y mejores carreras de cotización han derivado en la situación de alarma del sistema de pensiones.

Linde, en la misma línea, ha defendido la aplicación de nuevos retrasos de la edad de jubilación, dada la mayor esperanza de vida, las menores exigencias físicas de los trabajos, el retraso en la entrada al mercado laboral y las mejores condiciones de envejecimiento. Asimismo, sería positivo "extender" la incidencia de los fondos privados de pensiones para "complementar" los recursos públicos durante la jubilación.

Nuevas vías de financiación

La segunda vía a explorar para garantizar la sostenibilidad de la Seguridad Social es buscar nuevas vías de financiación. En este punto, Linde rechaza la posibilidad de incrementar las cotizaciones sociales por el impacto que esto tendría sobre el mercado laboral.

Además, ha alertado de que destopar las cotizaciones generaría un "fuerte incremento de los costes laborales" y afectaría a la relación entre contribuciones y pensiones si no se incrementan a la vez las pensiones máximas.

Recomendaciones

Otra posibilidad sería destinar los fondos de la Seguridad Social únicamente a las pensiones de jubilación y financiar el resto de pensiones --como viudedad u orfandad, entre otras-- con los Presupuestos Generales del Estado, lo que "exigiría reducir otros gastos públicos o aumentar la imposición general --impuestos indirectos--", poco aconsejable, según él.

"Pero el informe del Banco de España (sobre pensiones) no defiende unas opciones u otras. Sólo expone las alternativas porque no le toca al Banco de España elegir. Nosotros no queremos hacer ninguna propuesta concreta, no quiero entrar en el debate político", ha apuntado.