Francia hacia el desastre y rebelión de fiscales

El último atentado en París, con un policía asesinado, excita las opciones de Le Pen y Mélenchon, ultraderecha y extrema izquierda. Moix quiso impedir un registro de la operación Lezo

13 min
21.04.2017 09:28 h.

La Unión Europea se precipita hacia el desastre. Estado Islámico golpea de nuevo en Francia a tres días de la primera vuelta de las presidenciales. Los expertos refuerzan la tesis de que Marine Le Pen y Mélenchon, alfa y omega del tremendismo, seguirán el ejemplo británico. Volvemos a la época de la identidad y la soberanía nacional, al desconcierto de naciones. El libre comercio, la abolición de las fronteras, la extensión de los derechos humanos y de ciudadanía... Todo es agua pasada. Se culpa al populismo, un nuevo eufemismo para definir lo que siempre fueron la ultraderecha y la extrema izquierda.

Los gobernantes y quienes aspiran a gobernar han llegado hace tiempo a la conclusión de que la UE no es ni siquiera un buen mercado. La crisis de 2007 puso a prueba el experimento continental y salió mal. Los burócratas respondieron con el Banco Central Europeo y duros ajustes en las economías nacionales. La expresión más depurada del funcionamiento comunitario han sido los hombres de negro que han humillado a los pueblos mientras en las instituciones de la Unión se atan los perros con longanizas.

En esas condiciones, fermenta un terrorismo que el común atribuye a la teórica inexistencia de fronteras, al buenismo y a la ausencia de retórica y mano duras. En Francia, Le Pen promete acabar con la "broma", renacionalizar el hexágono bajo el amparo falso de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Lo que ayer se consideraba impensable es la norma. Ganó el Brexit, ganó Trump y Le Pen ya no es aquella reacción visceral y marsellesa de su viejo padre, sino una opción plausible para los nostálgicos de la grandeur, que no son pocos.

portada paisUn gendarme muerto es el último anuncio de campaña del Estado Islámico. En El País, Silvia Ayuso firma la crónica del atentado: "París ha sido la noche del jueves víctima de un nuevo tiroteo en el que todas las pistas apuntan a que tiene carácter terrorista, según confirmó el presidente francés, François Hollande. Poco después, el Estado Islámico reivindicó la autoría del ataque, perpetrado en la turística avenida de los Campos Elíseos, donde un hombre mató a un policía e hirió gravemente a otros dos. El incidente ha conmocionado a una ciudad, y a todo un país que lleva más de dos años en estado de emergencia por la serie de atentados extremistas que en este tiempo han dejado más de 230 muertos".

Continúa: "El Estado Islámico (ISIS) se atribuyó el ataque a través de su 'agencia de noticias', Amaq. Según el portal de seguimiento de información yihadista SITE, en su mensaje, el ISIS identifica al terrorista como Abu Yusuf al Beljiki ('el belga'). De este modo, el Estado Islámico da a entender que conocía de antemano el plan del atentado, ya que no siempre da nombres. Sin embargo, el fiscal jefe de París, François Molins, se ha negado a confirmar un nombre. 'La identidad del atacante es conocida, ha sido verificada. Pero no la daré porque las investigaciones están aún en curso, sobre todo para comprobar si tuvo un cómplice o no', declaró desde los Campos Elíseos".

En esta tesitura, Jean Claude Juncker o Mario Draghi representan la impotencia de la burocracia y no son gentes previstas para apelar a la resistencia. Lo suyo es tocar las pelotas con recortes, ajustes y collejas simpáticas a griegos, italianos y guindaleros. ¿Cuánto durará el euro? En Francia se preguntan si vivirán para contarlo y eso que llaman gente, a diferencia de los interventores bancarios, no está para más milongas monetarias.

Aquí, en España, prosigue el escándalo del PP, guerra de familias conservadoras, batalla mediática, munición para los neocomunistas del autobús, sobrinos nietos de la Transición que pugnan por la herencia antes de que sus ancestros hayan dicho la última palabra. Lo quieren todo y lo quieren ya. Aspiran a ser la nueva elite extractiva y no están dispuestos a esperar mucho tiempo.

Las lágrimas de Esperanza Aguirre ante la suerte de su escudero González son otra de las imágenes del derrumbe. Quien fuera dama de hierro de la política nacional, pedrusco en el zapato de Rajoy, al que consideraron un tolili, está en sus horas más bajas, tal vez terminales. La baronesa declara en el juicio del caso Gürtel que fue ella quien tiró de la manta, aunque no sabía ni quién era su consejero López Viejo. Ella estaba a otra cosa, proclama. Inaugurando escuelas y hospitales como Evita.

El PP oficial espera que ella misma se administre la cicuta y celebra las actuaciones judiciales de cara a la galería. En privado, incita al fiscal general Moix a que marque líneas rojas. En los calabozos de Tres Cantos, González trata de empurar a Gallardón, que también tuvo bajo su mando y manto esa máquina de repartir dividendos opacos que era el Canal de Isabel II, las aguas mayores de Madrid. La arremetida del juez Eloy Velasco, que fue director general de justicia de la Generalitat valenciana en tiempos de Zaplana, presenta daños colaterales en el sistema de medios. El director de La Razón, Francisco Marhuenda, está nominado.

Su diario abre con un editorial en el que subraya sus excelentes relaciones con el PP de siempre, incluida Cristina Cifuentes: "Es pertinente detallar, porque otros no lo han hecho en sus juicios, que las comparecencias de Marhuenda y Casals no tienen relación alguna con el fondo de lo que se investiga en la operación Lezo, es decir, el presunto desvío de fondos en el Canal de Isabel II. También es la verdad que nuestras relaciones con el gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Cristina Cifuentes, han estado presididas por el respeto y la cercanía. Hay innumerables testimonios de todo tipo de esa vinculación cordial. La propia Cristina Cifuentes, los consejeros madrileños y otros de sus más estrechos colaboradores han sido invitados asiduos de los actos organizados en nuestra casa. Es público y notorio y, si hay alguna duda lo manifestamos una vez más, que hemos apoyado las actuaciones y las políticas de Cristina Cifuentes que han coincidido con nuestros principios, que no han sido pocas, como también que no hemos tenido reparos en disentir con alguna de las decisiones que no hemos compartido, como su posición en el debate sobre las primarias en la vida interna del Partido Popular. Tampoco tenemos que demostrar nuestro desprecio rotundo a cualquier práctica corrupta. Cientos de portadas y de editoriales lo prueban".

Portadas y editoriales. Eso no es munición judicial. Ni siquiera mediática a tenor de las reacciones de la competencia. La pugna es brutal. En ABC, Pablo Muñoz y Cruz Morcillo suscriben un texto en el que denuncian las filtraciones judiciales que habrían puesto sobreaviso a los encargados del diario de Planeta: "El expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González supo que le estaban investigando al menos por una vía: una magistrada informó al presidente de La Razón, Mauricio Casals, de que estaban grabando al que había sido mano derecha de González en Suramérica, Edmundo Rodríguez, quien además es consejero delegado de ese periódico. (...) Los investigadores tienen acreditado ese 'chivatazo' porque el propio González se lo contó en una conversación al expresidente de la Comunidad Valenciana, su amigo Eduardo Zaplana, según las fuentes consultadas por ABC. Casals, que ayer declaró como investigado, se refirió a la jueza -cuyo nombre no mencionan- como amiga de la casa".

Una información en El Diario destaca el papelón del fiscal Moix en todo este asunto: "El primer gran sumario que estalla tras la reorganización de la cúpula de la Fiscalía el pasado febrero deja en una situación muy delicada al responsable de coordinar la lucha contra la corrupción, Manuel Moix. El martes, todos sus subordinados a excepción de uno invocaron el artículo 27 del Estatuto Fiscal para desatender una instrucción que pretendía paralizar uno de los registros del caso Lezo. En el sumario también figuran conversaciones telefónicas del expresidente madrileño, Ignacio González, quien sin saber que estaba siendo grabado celebró el nombramiento de Moix, antes de que se produjese, como una forma de resolver sus problemas judiciales en una charla con el exministro y dirigente del PP Eduardo Zaplana".

Se aventura además que el "levantamiento del secreto del sumario es cuestión no de pocas semanas, sino de días, según fuentes próximas a la investigación. Fuentes conocedoras del mismo adelantan un contenido 'explosivo' de los pinchazos, incluidas las referencias a Moix".

Otra de las derivadas es la que contempla Manuel Sánchez en su análisis en Público. Pedro Sánchez emerge de las sombras como el hombre que lo veía venir: "El mismo día en que la gestora del PSOE proclamaba a los siete precandidatos a las primarias, el aspirante y exsecretario general del partido, Pedro Sánchez, se ha encontrado como el mejor aliado en el inicio de la recogida de avales el enésimo estallido de casos de corrupción en el Partido Popular, que vuelven a cuestionar directamente por qué el PSOE permitió el Gobierno de Mariano Rajoy. El propio Sánchez resucitó este debate el jueves al volver a poner de manifiesto el error que supuso facilitar que siguiera en el poder un Gobierno 'corrupto', decisión que se tomó en el Comité Federal que provocó su salida de la dirección del partido, con la que siempre estuvo en contra el exlíder del PSOE, y que respaldaron por activa o por pasiva sus dos principales adversarios como mal menor".

El proceso catalán sigue su errático curso. Hoy toca exhibición de unidad y bando gubernativo.

21 de abril, santoral: Ananías, Anastasio, Anselmo y Silvio.

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