Un exdelegado de la Agencia Tributaria de Aznar, arquitecto de la nueva Hacienda catalana

Jordi Boixareu, uno de los cargos mejor pagados del Gobierno catalán, es el hombre al que Junqueras ha encargado la 'estructura de Estado' tributaria

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Jordi Boixareu, exdelegado de Hacienda en Girona con José María Aznar, a la izquierda Oriol Junqueras / FOTOMONTAJE DE CG
Cristina Farrés @crisfarres
15.10.2016 00:00 h.

El vicepresidente económico de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras, ha decidido retener al arquitecto de la futura Hacienda catalana con un programa a medida para culminar el encargo que recibió en junio de 2013 del gobierno de Artur Mas. Jordi Boixareu dispone de esta forma de otros cuatro años --tres más uno de prórroga-- para dar forma a la denominada primera estructura de Estado al pasar de ser director del programa para la aplicación y el desarrollo de los tributos de Cataluña a ser el máximo responsable de la organización y modernización del sistema tributario de la Generalitat.  

¿Qué ha conseguido en los últimos tres años? Básicamente, dar forma a una estructura territorial de Agencias Tributarias de Cataluña (ATC), indican fuentes de su entorno. Queda pendiente diseñar e implementar el sistema impositivo del futuro Estado catalán. Por el momento, solo ha planteado un esqueleto.

Las nuevas funciones de Boixareu

Entre las nuevas funciones que asume está la de definir las características fundamentales del sistema tributario de Cataluña y su construcción jurídica, la de proponer la organización y gestión del sistema tributario. Iniciativas de carácter ejecutivo para “asumir todas las competencias que tiene”, indican los portavoces de la consejería.

Boixareu y su equipo, que se mantiene sin cambios, también culminan la tarea de estudiar y hacer propuestas sobre la gobernanza de los organismos que formen parte de la administración tributaria de la Generalitat; analizar e impulsar medidas para luchar contra el fraude fiscal; colaborar en el desarrollo de los procesos informáticos para la gestión de impuestos para que ganen en eficiencia; homogeneizar y coordinar las actuaciones de recaudación ejecutiva de todas las organizaciones de la ATC; acabar la red territorial de oficinas y crear un consorcio que dé forma jurídica al sistema de relaciones entre todas las corporaciones.

Cobra más de 100.000 euros 

El desembarco del arquitecto de la Hacienda catalana en la Generalitat levantó mucha polvareda en 2013, ya que Mas tiró de chequera para fichar a un directivo que se consideraba próximo al Gobierno de José María Aznar. El PP le había trasladado de la oficina de Hacienda de uno de los barrios más pijos de Barcelona, Pedralbes, para nombrarle delegado de la Agencia Tributaria en la provincia de Girona.

Continuó al frente de esa organización con el socialista José Luis Rodríguez Zapatero y después con Mariano Rajoy hasta que el Ejecutivo de Mas le hizo la oferta. Es uno de los altos cargos de la Generalitat con salario más elevado: el de director general, 81.395,72 euros desde el pasado 20 de enero, con un complemento adicional anual de 23.644,54 euros que se mantiene en su nueva etapa.

Su retribución anual, 105.040,26 euros, está casi a la par que los consejeros del Gobierno catalán (106.663 euros) y los secretarios de Presidencia del Gobierno, el director del gabinete jurídico, el del Instituto de Estudios Autonómicos y el presidente de la comisión jurídica asesora, todos ellos fijados en 109.314,30 euros. También está muy por encima de lo que cobra el presidente del Gobierno en funciones, cuyo salario es de 78.105,04 euros.

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