Ahí me las den todas

Ramón de España
4 min

Hay expresiones que usamos constantemente sabiendo lo que quieren decir, pero no de dónde vienen. La que da título a esta columna es una de mis favoritas, y la uso con mayor fundamento desde que un amigo me explicó su origen, que se remonta a los tiempos del imperio español. En esa época, el virrey de una de las colonias de ultramar, que había sido abofeteado por uno o varios indios, se presentó en Madrid a exigir más mano dura con los colonizados y arguyó que la bofetada que él había recibido era como si la hubiese encajado personalmente el Rey de España. A lo que Su Majestad repuso: "Ahí me las den todas", deshaciéndose a continuación del molesto visitante.

Esta historia me ha vuelto a la cabeza tras leer la frase que han puesto en circulación los del prusés para definir el inminente juicio a Artur Mas: Ens jutgen a tots. Ya conocemos la tendencia de esta gente a hablar en nombre de todo el pueblo de Cataluña cuando apenas representan a la mitad, pero esta vez se han excedido. Según ellos, la bofetada jurídica al Astut es una bofetada en el rostro de todos los catalanes: ¡Gran momento para remedar al vetusto rey de la época de las colonias y decir "ahí me las den todas"! Y es que no es verdad que nos juzguen a todos los catalanes. A una gran parte de la población no nos juzga nadie. No nos sentimos aludidos por el juicio al Astut y, en todo caso, no vemos la hora de que lo inhabiliten, algo que será bueno para España, para Cataluña y, sobre todo, para lo que queda de su propio partido político, que es el que más expuesto se ha visto a sus tendencias destructivas.

Una gran parte de la población no vemos la hora de que inhabiliten a Mas, algo que será bueno para España, para Cataluña y, sobre todo, para lo que queda de su propio partido político

Es normal que Jordi Sànchez le monte la claque, pues para algo lo pusieron en su sitio los convergentes, pero que no nos incluya a todos en sus delirios, ya que somos muchos los que consideramos la posible inhabilitación del Astut una bendición para el mundo en general y el de la política en particular. Ya se ocupan de él Sànchez y la consellera Borràs, que exhorta a los funcionarios a tomarse el día libre para sumarse a una de esas versiones nacionalistas del clan de los Heredia que se organizan cada vez que alguno de la tribu tiene que ir a darle explicaciones a algún juez.

A mí que no me líen. A mí nadie me juzga. El Astut se metió en ese fregado y deberá salir por sus propios medios. Que se solidarice con él quien lo considere necesario, pero lo de que ens jutgen a tots que me lo ahorren porque no es verdad. Dejémoslo en post verdad, que siempre suena mejor que manipulación o propaganda.

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¿Quién es... Ramón De España?
Ramón de España

Ramón de España (Barcelona, 1956). Autor de nueve novelas y una docena de ensayos, ascendió de las covachas del underground (Disco Exprés, Star, a finales de los 70) hasta los palacios del 'mainstream' (El País, donde colaboró ampliamente en los 90). Actualmente ejerce de columnista habitual en El Periódico de Catalunya y el semanario Interviú. Escribió y dirigió un largometraje en 2004, 'Haz conmigo lo que quieras', y aunque lo nominaron a los Goya, esta sociedad hostil no le ha dejado volver a ponerse detrás de una cámara (pero él insiste). Sus recientes ensayos sobre el 'prusés' y sus circunstancias, El manicomio catalán (2013) y El derecho a delirar (2015), lo han convertido en un personaje de referencia de la disidencia irónica.

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m.a. 02/02/2017 - 12:12h
"...la consellera Borràs, que exhorta a los funcionarios a tomarse el día libre para sumarse a una de esas versiones nacionalistas del clan de los Heredia..." En mi opinión no se está poniendo el necesario énfasis en lo que significa esa petición. Es una inadmisible coacción que además provocará problemas de convivencia en la propia Administración . Hoy en día y con la presión que sobre todos ejerce el secesionismo, se procura no hablar del tema excepto con los que se sabe son de la propia cuerda; y en el caso de los constitucionalistas, en según qué entornos, en voz baja porque podría llevar al ostracismo. "invitar" en este caso se transforma en "OBLIGAR" so pena de ser descubierto como no partidario del "proceso" con las evidentes repercusiones negativas para su futuro profesional. Para colmo, después de los recortes en numerosos servicios padecidos durante los últimos años, tienen el cinismo de decir "siempre que no se resienta el servicio"?
m.a. 02/02/2017 - 12:13h
¿Cuántos funcionarios se van a sentir obligados a participar por miedo a inmediatas y/o futuras represalias? En un país decente esa Consejera habría sido ya destituída. Aquí se la aplaude. Mala gente, mienten. Fascismo en estado puro. ...
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