La Torre de Collserola de Barcelona, una de las principales infraestructuras de telecomunicaciones de Cataluña. / CG

La Torre de Collserola de Barcelona, una de las principales infraestructuras de telecomunicaciones de Cataluña. / CG

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La guerra entre 'telecos' en Cataluña llega a la protección de datos

La agencia catalana incoa un expediente a la organización catalana de nuevo cuño por usar la base de datos del colegio desaparecido por orden judicial incluso para girar recibos

11 agosto, 2016 00:00

El intento de conformar un nuevo colegio de ingenieros técnicos de telecomunicación catalán, arropado por la Generalitat de Cataluña desde la última etapa del Gobierno tripartito, aún genera polémica en el sector tras la desaparición de la organización catalana por orden del Tribunal Supremo. Ahora, el campo de batalla se desplaza de los juzgados a las agencias de protección de datos.

La Autoridad Catalana de Protección de Datos ha decidido “iniciar una fase de investigación para esclarecer las circunstancias de los hechos y los sujetos responsables” sobre el presunto intercambio ilícito de información personal de los inscritos entre el desaparecido colegio catalán y ONES-AETTEC (Asociación de Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones de Cataluña), la entidad que se constituyó para substituirlo y que funciona, de forma excepcional en organizaciones profesionales, bajo la marca comercial GrausTIC. Así consta en el escrito de incoación de un expediente sancionador al que ha tenido acceso Crónica Global.

Uso de los datos bancarios

Los responsables de la asociación no solo se quedaron y usaron el nombre, apellidos y correo de contacto de los colegiados, algo que sería habitual en para informar del cambio de naturaleza jurídica de la organización indican fuentes de la entidad. También se quedaron con los datos bancarios de sus miembros y les giraron varios recibos para cubrir la cuota de asociados.

Esto enervó a varios de sus miembros. Consideran que no han dado el permiso a GrausTIC para que les cobren 30,85 euros como cuota trimestral de afiliación. De hecho, los críticos han relatado a este medio que ni siquiera tenían constancia de que eran miembros de la asociación y han optado de forma mayoritaria por devolver los recibos.

Dos entidades a la greña

El principal problema de la asociación es que en un sector en el que la afiliación es obligatoria, ya que el colegio profesional responde de los proyectos de los ingenieros, al estar constituido como asociación no pueden ofrecer el visado de los trabajos. Es decir, pierden la base de la organización y los hasta ahora inscritos han empezado a tramitar su alta en el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Telecomunicaciones de Cataluña (COETTC).

Ambas entidades han estado a la greña durante años. Se disputaban el mismo espacio de actuación y acumularon denuncias cruzadas hasta que el Alto Tribunal decretó que existían fallos en la forma en la que se creó el colegio catalán, algo parecido a lo ocurrió en su día con los ingenieros superiores de telecos. 

Investigación durante meses

De hecho, el COETTC también está detrás de la denuncia que se ha hecho llegar tanto al organismo que vela por un uso correcto de los datos personales en Cataluña como ante la Agencia Española de Protección de Datos (AGPD), que aún no se ha pronunciado al respecto.

Cabe tener en cuenta que la apertura de la investigación no implica ninguna sanción. Simplemente indica que existen indicios de una práctica irregular y se decide emprender las pesquisas necesarias para comprobarlo. Las indagaciones pueden prolongarse meses.